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La noche de los muertos vivientes

La noche de los muertos vivientes

A diferencia de otros mitos clásicos de terror- como Drácula o Frankestein- el concepto zombie no proviene de leyendas ni aventuras literarias de siglos pasados. Encontramos sus orígenes en la fascinante realidad de algunos pueblos caribeños y africanos, donde existe una oscura religión con sus rituales vudú – resurrección de muertos a disposición de un malvado maestro de ceremonias que los domina a su voluntad y antojo para fines devastadores -.

La primera muestra fílmica la hallamos en “La legión de los hombres sin alma” (“White Zombie”) dirigida en 1932 por Victor Halperin y con Bela Lugosi de protagonista. La acción se sitúa en Las Antillas y en ella un tipo gracias a sus artes mágicas logra hacerse con un enorme ejército de zombies, que a sus órdenes, dominará el mundo.

A ésta la siguió años más tarde una obra tan influyente como “Yo anduve con un zombie”, de Jacques Tourneur (1943). Una tercera obra es “La plaga de los zombies” (“Plage of Zombies”) (1966), de John Gilling. De nuevo un cacique se sirve de cadáveres resucitados mediante magia vudú para explotar las minas de su propiedad. Se trata de la primera y única aproximación de la productora inglesa Hammer en la temática zombie. Su mínimo éxito en taquilla, amén de la calidad del filme, pobre y sin ritmo, desistió a los ingleses en seguir con el tema.

Fue en 1968 cuando el seminal George A. Romero aporta una nueva y a la postre definitiva visión del concepto zombie. Su obra “La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”) se basa en la novela de Richard Matheson “Soy leyenda” y se aparta del ideario vudú antes mencionado para acercarnos lo máximo posible a la identificación con los no vivos o no muertos, según se mire. Son gente que conocemos y que tras morir vuelven a la vida de la misma manera como se fueron, con el mismo traje, mismo aspecto, aunque con movimientos más primarios, andares patizambos, afición al canibalismo- una novedad evidente – y al contagio masivo de su estado. Es, por tanto, una contaminación con todas las de la ley.

La importancia de “La noche de los muertos vivientes” no sólo debe centrase en lo puramente zombie, sino que abrió el camino a decenas de películas de bajo presupuesto donde se rompe con la tradición gótica, la monstruosidad ya no es mitológica, ya que penetra en la vida cuotidiana y se encarna en nosotros mismos y en nuestros vecinos más cercanos. Inspiró claramente a futuros maestros del género como Tobe Hooper (“The Texas Chainsaw Massacre”) o John Carpenter (“Last House on the Left” o “The Hills Have Eyes”).

La idea es impresionar al espectador profundizando en la implicación física con una ambientación contemporánea de paisajes anónimos. Dicho espectador se involucrará con los acontecimientos desde el principio y es partícipe de la desesperada tentativa de los protagonistas por sobrevivir en un ámbito de desasosiego y depravación, una oda a la barbaridad y lo bizarro. Perfecta unión de terror sanguinario y grotesco pavor, el gore queda relegado a un segundo plano – éste no explosionará hasta los 80 -, importando más la perversión de la inocencia, un clima enfermo, tensión a mil por hora y crueldad intolerable, aderezado con una música pegadiza de pesadilla interminable, sacada de archivo de viejos filmes de ciencia ficción de los 50. Es la radiografía de los más íntimos y profundos miedos de una América poco acostumbrada a sufrir con algo que parece demasiado real, pese a vivir en plena guerra del Vietnam. Una América violenta que mira cine violento. Todas las interpretaciones son válidas, segundas lecturas aceptadas. Todo sirve para dar sentido a lo que vemos y no desearíamos ver. En el fondo todo parece demasiado real.

Argumento:

Dos hermanos, Johnny y Bárbara, mientras colocan flores en la lápida de su padre en un cementerio de las afueras de la ciudad se encuentran con un hombre pálido que sin mediar palabra ataca a Johnny. Bárbara sale corriendo sumida por el pánico hasta llegar a lo que parece una casa abandonada. Allí coincidirá con otros supervivientes como Ben, la familia Cooper (Harry, Helen y su hija, quién ha sido mordida por uno de los extraños seres) y una joven pareja, Tom y Judy.

Todos ellos a buen recaudo. Por medio de la radio y la televisión son avisados que los muertos han regresado a la vida y lo han hecho con un feroz apetito de víctimas humanas vivas.Inicialmente el grupo trabaja en conjunto y todo va bien, pero algunas acciones conllevarán la total desunión de éste: la muerte de Tom y Judy cuando pretenden conseguir gasolina para el camión y así salir de la casa, la posterior conversión de la hija de Harry en uno de los muertos vivientes o cuando Ben dispara a Harry en el momento que éste pretende amotinarse.

Sin embargo el destino de todos ellos será mortal: Harry acaba siendo comido parcialmente por su hija ahora zombie. Luego Helen es apuñalada por su hija hasta morir. Bárbara es conducida hacia un grupo de zombies sedientos de sangre por su propio hermano, ahora muerto, y este grupo de zombis logra entrar en la casa. Ben encerrado en el sótano acaba matando a unos Cooper ya convertidos para evitar ser comido por ellos.

Por último, el propio Ben es abatido a tiros por un grupo de cazadores de zombis que lo confunden con uno de éstos.

Datos curiosos:

1- La cinta se rodó en apenas 30 días, sobretodo los fines de semana, los actores al no ser profesionales trabajaban en lo suyo de lunes a viernes.

2- Las escenas exteriores se filmaban de noche y las interiores durante el día cubriendo las ventanas con grandes papeles negros.

3- La sangre utilizada era sirope de chocolate y el tema de los intestinos y vísceras se solucionó con órganos de cerdo.

4- Se usaron 250 zombies como extras, la mayoría habitantes del pueblo de Evans City, que es donde tiene lugar la acción.

5- Rodada en 16 mm., luego hinchada a 35 mm. Costó 114.000 $.

6- El título original debía ser “Night of the Flesh Eaters” – así se inició el proyecto en 1967 -, pero ya existía un film anterior titulado “The Flesh Eaters” (1964) y pasó a llamarse “Night of Anubis” – Anubis era un dios egipcio que servía de guía a los muertos -. De nuevo se cambió por ser poco clarificativo y se quedaron entonces con el ya conocido.

7- El hecho que el protagonista Duane Jones fuera negro tuvo una lectura política considerable, pues ¿cómo un negro iba a ser el héroe salvando a la humanidad…? Su muerte al final, en cierto sentido, es lógica.

8- Relevante papel el de la radio y la TV para los protagonistas. Una vez confinados y aislados en la granja y luchando por su supervivencia y al no funcionar el teléfono, dichos aparatos fueron analizados como un claro sinónimo de metáfora de la soledad y la incapacidad del hombre para comunicarse con el mundo exterior.

9- No es el único film basado en la novela “Soy leyenda”. En 1971 se estrena “El último hombre… vivo” (“The Omega Man”), de Boris Sagal y con el reaccionario Charlton Heston en la piel de un sufrido ciudadano, el único que queda vivo, que debe hacer frente tras una guerra nuclear al ataque de unos mutantes enloquecidos.

10- En 1990 el especialista en maquillaje y efectos especiales Tom Savini se atrevió a afrontar una tarea compleja. Decidió hacer un remake en color de la monumental obra de Romero. Dejando de lado sus valores artísticos, que los tiene, el film fue literalmente masacrado por la crítica, pues no le perdonaron que se limitara a colorear y animar con efectos especiales modernos esta obra de arte. El argumento no varía demasiado: un grupo de superviviente se refugia en una casa junto a un cementerio para defenderse del inmediato ataque de los muertos vivientes y a su vez para defenderse de ellos mismos.

11- El film tuvo cuatro secuelas o falsas continuaciones, también dirigidas por Romero: “Zombie” (1979), “El día de los muertos” (1985), “La tierra de los muertos vivientes” (2005) y “Diary of the Dead” (2007).

Ficha técnica:

Direccción y Montaje: George A. Romero.
Producción: Russell W. Streiner y Karl Hardman.
Guión: George A. Romero y John Russo.
Fotografía: B/N Latent Image, Inc.
Música: Archivo.
FX: Regis Survinski y Tony Pantanello.
Actores: Duane Jones, Judith O’Dea, Karl Hardman, Marilyn Eastman, Keith Wayne, Judith Ridley, Charles Craig.

The Narrator.

4 Comentarios

  1. Red Skull

    Te falta la version de la que salio el remake de Heston protagonizada por Vincent Price, El Ultimo Hombre sobre la Tierra (The Last Man on the Earth), la cual tambien creo que tambien esta basada en i´m a legend.

    Un gran articulo.

  2. Mireia

    Me podría decir alguién cuántas veces se dice la palabra zombie en esta pelicula?
    Muchas gracias.
    Mireia

  3. Andaluzz

    Mireia, no se dice ninguna vez la palabra zombi.

    De hecho, en un principio estos muertos vivientes no tenían nada que ver con el concepto de zombi.

    Fue Darío Argento, en la secuela «Dawn of the dead» del Propio Romero, el que sugiere la denominación al director (podía hacerlo porque era quien ponía el dinerito).

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