Existen muchos dichos y refranes sobre los huertos: quién no siembra no recoge; planta, siembra y cría y vivirás con alegría; huertas y mujeres requieren un cuidado continuo, etc.

Pero no he encontrado uno tan cierto como el que dice que mala hierba nunca muere.

Porque así podría resumirse estas primeras semanas del HAZ.

En estas 9 primeras semanas de trabajo (1 mañana a la semana), el HAZ ha cambiado mucho desde su estado inicial. Así que haré un breve resumen sin profundizar en los aspectos teóricos, los cuáles dejo para futuras entregas.

Lo primero de todo fue preparar el suelo para su cultivo. Así, una vez segado el abono verde que había plantado en él (una mezcla de avena y veza), se procedió a remover la tierra, acción denominada fangar y que consiste en, con la ayuda de una pala de fangar o “fanga”, voltear la tierra para que se airee. A pesar de la pequeña superficie de nuestro huerto, unos 25-30 m2, y de que yo no realicé dicho trabajo, os puedo asegurar que fangar es mucho más laborioso y arduo de lo que en un principio se podría pensar al leerlo. Supongo que por ello se inventaron motocultores para facilitar su realización e incluso han surgido opiniones discrepantes sobre la utilidad de hacerlo.

Seguidamente se abonó el campo con estiércol y a continuación se volvió a voltear y a mezclar toda la tierra, de tal manera que éste quedase bien incorporado al terreno.

Lo siguiente fue proceder a realizar los surcos y caballones (montículos lineales) que delimitaban los diferentes bancales en los en los que íbamos a cultivar. Los surcos permiten el paso de los hortelanos, pudiendo trabajar desde ellos sin estropear el cultivo, y favorecen el drenaje del agua sobrante. En los caballones propiamente dichos sería donde cultivaríamos nuestras hortalizas. En nuestro caso hicimos 4 caballones bastante anchos, de unos 60-70 cm, pudiendo colocar dos hileras de hortalizas en cada uno (excepto en el último que nos quedó algo más estrecho) y de unos 5 metros de largo.

Otra parte importante fue instalar el sistema de riego, en nuestro caso por goteo, si bien no puedo extenderme mucho más en su explicación ya que yo no lo instalé. Solo comentar que se instalaron dos tubos por caballón, delimitando las dos hileras a cultivar en cada uno, y que cada tubo disponía de unos 15 goteros separados 30-40 cms entre ellos.

HAZ 2 2
(Los caballones tras incorporarles el riego automático (3ª semana). En primer término el caballón nº 1)

Una vez finalizados estos pasos previos de adecuación ya se pudo proceder a sembrar o plantar las diferentes plantas que íbamos a cultivar en nuestro huerto. Par ello tuvimos que realizar la que quizás sea la tarea más crítica en la horticultura, máxime si la circunscribimos a una situación de supervivencia, la de la planificación del huerto y de las especies a cultivar. Nuestra planificación será la que en gran parte determinará el éxito o fracaso, productivamente hablando, de nuestro huerto. Y para ello hay que tener en cuenta gran cantidad de factores, en especial las características peculiares tanto del lugar en donde vamos a cultivar (climatológicas, del terreno, etc.) como las propias de los cultivos (necesidades de agua, competencia o beneficio entre ellos, espacio necesario, etc.).

En nuestra zona las tomateras y las moncheteras (también llamadas judías, fríjoles, habichuelas o alubias) son las reinas del huerto, ya que son las que mayor producción tienen. Así planificamos reservar gran parte del huerto a su cultivo. Descartamos plantar patatas, a pesar que para mí sería un buen candidato a cultivo de supervivencia básico, por la avanzada fecha en la que nos encontrábamos y por la elevada necesidad de superficie / planta para su cultivo. Las siguientes especies a descartar fueron, lógicamente, las que no nos gustaban o no consumíamos habitualmente. Otras, como el maíz, el girasol o las calabazas, fueron descartadas ya que sólo se trataría de un cultivo de prueba, es decir, por capricho y no buscando una producción relevante.

Así finalmente procedimos a plantar tomates (21 matas), judías (14 matas), cebollas (24), pimientos (4 matas), berenjenas (4 matas), calabacines (4 matas) y lechugas (10), distribuyéndolos de la siguiente manera:

Caballón 1: 2 hileras de 7 matas de tomates cada una, dejando 1 espacio (gotero) vacío entre ellas, en los cuáles acabamos plantando, a modo de prueba, las cebollas que nos habían sobrado del caballón 2.

Caballón 2: 2 hileras de 5 matas de tomates cada una, dejando 1 espacio (gotero) vacío entre ellas, 16 cebollas (agrupadas en grupos de 4 por gotero) y 10 lechugas plantadas en los espacios intermedios de las tomateras.

Caballón 3: 2 hileras de 7 matas de judías cada una, una hilera de 4 berenjenas y una hilera de 4 pimientos (ambas con un par de goteros vacíos).

Caballón 4: 1 hilera con 4 matas de calabacines, dejando 1 o 2 goteros vacíos entre ellos.

HAZ 2 3
(Los caballones tras plantarlos con las diferentes plantas a cultivar (5º semana). En primer término el caballón nº 1)

Aunque sea redundante, todo lo plantado fue de plantel (si fuese de semilla no sería plantar, sino sembrar), es decir, de la planta ya germinada, un poco crecida y con las raíces desarrolladas. Las primeras en plantar, hace 5 semanas, fueron las tomateras, los calabacines, las cebollas y las lechugas. Las segundas, hace 4 semanas, fueron las moncheteras, las berenjenas y los pimientos. A excepción de 2 cebollas arrancadas por error, al arrancar las malas hierbas, todo el resto de lo plantado ha crecido con éxito.

HAZ 2 4
(Plantel, en este caso, de calabacines)

Tanto para las tomateras como para las moncheteras (judías) se tuvo que montar una estructura de cañas, a las cuáles fijar las primeras (atarlas) y por las que pudieran enredarse las segundas.

A partir de aquí todo el trabajo se centró básicamente en la eliminación de las malas hierbas, ya que éstas compiten por los nutrientes con las que nosotros cultivamos, intentando arrancarlas de raíz. Como prueba, todas las malas hierbas arrancadas fueron depositadas en el centro de los caballones, entre las hileras de cultivo, en un intento por devolver los nutrientes que habían consumido (al convertirse en abono al pudrirse), para conservar la humedad del suelo y para evitar la proliferación de nuevas malas hierbas. Si bien el éxito para esta última función ha sido más bien limitado, ya que siempre han surgido nuevas malas hierbas, no hemos dejado de hacerlo por considerar que el número de éstas sería mayor si no lo hiciéramos así. También ha de tenerse en cuenta que lo reducido de la jornada de trabajo, una mañana (entre 3 y 5 horas efectivas de trabajo) y de 1 a 3 personas trabajando, junto con que no siempre ha sido posible limpiar todos los caballones de malas hierbas, ha contribuido notablemente a su proliferación.

Como tareas auxiliares se ha tenido que podar las tomateras (eliminando los “hijos” para que creciera la mata en vertical e invirtiera mayores recursos en producir frutos), eliminar las calabacineras menos vigorosas (se plantaban dos y posteriormente se eliminaba una) y ensulfatar con una solución de sulfato de cobre como prevención ante la formación de hongos (acción fungicida).

Así la semana pasada, las tomateras ya presentaban flores, las moncheteras se enredaban en las cañas y las calabacineras eran la envidia de los otros huertos, presentando una de ellas un pequeño calabacín (de un dedo de tamaño).

HAZ 2 5
(Vista general del huerto en la 8ª semana. En primer término el caballón nº 4)

Y esta semana ha sido la mejor, a pesar del pesado trabajo de arrancar malas hierbas y del intenso sol. Y no sólo por la grata compañía, sino porque ha sido la primera recolección: 5 calabacines y 3 lechugas.

HAZ 2 6

Si bien comenzaba el artículo haciendo mención al que para mí era el dicho más verídico relacionado con el mundo de la horticultura, ahora me gustaría acabar con otro que me ha venido a la cabeza después de recordar todo el trabajo que se ha tenido que hacer y que se me antoja tanto o más cierto que el anterior: cada maestrillo tiene su librillo.

Porque queridos presupervivientes, como siempre me recuerda una amiga, la horticultura no es una ciencia exacta.


7 Comments on “HAZ (2): resumen primeras semanas”

You can track this conversation through its atom feed.

  1. Zero says:

    Exelente entrada muy ilustrativa mencionaste varias cosas que no sabia que se debian tomar en cuenta en cultivos especificos como la elimiacion de los “hijos” del tomate, aunque estoy en desacuerdo en la elimacion de la papa del cultivo debido a el numero de calorias que aporta,pero en fin es solo un experimento.
    Despues de terminar el experimento del huerto tradicional podrias iniciar uno por medio de cultivo Biointensivo ya que como mencione en otro comentario hago una guia y encontre que se necesitan al rededor de 1500 m2 de cultivo para alimentar a un humano con el metodo tradicional y por otro metodo solo 325 m2 y hay que recordar que en un AZ lo que menos tendras sera espacio jejeje.

  2. Pelos says:

    Lo de no cultivar las patatas creeme que lo hice totalmente a contracor (trad. cat: a contravoluntad). En parte por las fechas, algo tardanas para plantar patatas (aunque yo hubiese probado a ver que pasaba) y en parte por la superficíe de terreno disponible.

    Así que por un motivo o por otro me he quedado sin poder probar a la práctica que era mejor cultivar en una situación de supervivencia, si patatas o monchetas (el año pasado se generó un buen debate en el foro BAZ a este respecto).

    En el futuro me gustaría continuar con la experiencia agroproductiva, pero lo veo complicado por motivos de espacio (este año lo he podido hacer pq me heapuntado a una actividad-curso en la que me han cedido el terreno por unos meses).

    Pero bueno, quién sabe…

  3. Antonio says:

    Guay! Además te sirve ahora mismo para ir pasando la crisish! jaja

    Espero que no te importe que añada aquí un vídeo sobre regar con agua salada. Lo ví el otro día y me pareció muy interesante para gente que tenga cerca el mar y no encuentre una fuente de agua dulce.
    http://www.youtube.com/watch?v=Ee2dwD9PeUM&feature=player_embedded

  4. taniki says:

    molt be!!
    se te pueden hacer pedidos a domicilio?? mmhhh tomates de huerto que ricos!! por cierto se te ha olvidado mencionar que los posos de cafe se tiren a la tierra que dicen que va muy bien para abonar la tierra!!
    sigue sigue que ya se donde sera nuestro encuentro ahora que nos han cerrado el caça i pesca!!

  5. mba says:

    Me encanta está página de zombies es increíble, de lo mejor que hay…

    Ah!

    Si os gustan las historias de zombis entrad en esta página es increíble:

    http://zombielahistoria.blogspot.com.es/

    Disfrutaras leyendo…

  6. Pelos says:

    Telehuerto, de la huerta a su mesa…hmmm…no es una mala idea empresarial…

    Pero de momento me conformo con compartir lo que recojo, así que tomates todavía no, pero te puedo dar tu peso en calabacines…jejeje…

  7. jet-c says:

    no recuerdo en donde leí lo de sembrar papas usando llantas, la técnica era sembrar una papa en una llanta y con forme la planta crece, aumentarle otra llanta mas y rellenar con tierra y así sucesivamente, al final quedaba un pilar de llantas y dentro se producían varios kilos, en no mas espacio que la circunferencia de una llanta de auto estandar por la altura de metro y medio. saludos.

Deja un comentario

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>