Hace unas semanas dábamos inicio a una serie de artículos sobre cómo sobrevivir a un ataque zombie en nuestro propio piso.

sobrevivir ataque zombie piso 2-1

En aquella ocasión hablamos de las primeras medidas a adoptar (asegurar el piso y disponer de agua y comida de emergencia), así que en esta entrega hablaremos sobre otros preparativos a tener en cuenta.

Si bien es cierto que el hecho de utilizar nuestra vivienda actual, nuestro piso en este caso, como refugio en caso de Apocalipsis zombie tiene la indudable ventaja que dispondremos a mano de todas nuestras pertenencias, hay que tener en cuenta que no nos asegura que el material que dispongamos sea el idóneo para enfrentarnos a tal eventualidad, por lo que tendremos que, como en los otros aspectos ya citados, tener la previsión de adquirir aquél material específico que necesitaremos y que consistirá en:

Fuente de energía alternativa

fuente energia alternativa ataque zombie

No sabemos a ciencia cierta cuanto tiempo tardará en caer el suministro de energía (gas y electricidad), pero podemos tener la certeza que tarde o temprano acabará cayendo. Así que lo inteligente es disponer de un sistema alternativo que nos permita suplir la carencia de energía suministrada en la consecución de satisfacer nuestras siguientes necesidades (por orden de prioridad):

– Climatización: básicamente calefacción, ya que el frío sin calefacción suele resultar más mortífero que el calor sin aire acondicionado.

– Preparación de alimentos: si no disponemos de alimentos que puedan ser consumidos sin preparación, necesitaremos de algún medio para prepararlos, ya sean hornos eléctricos, hornillos de gas, calentadores de agua, etc., lo que al mismo tiempo nos permitirá calentar agua (tanto para purificarla como para usos higiénicos o sanitarios).

– Iluminación y funcionamiento de aparatos eléctricos básicos: la luz nos otorga una gran comodidad y al mismo tiempo una gran tranquilidad, por lo que es importante poder disponer de ella aunque sea a pequeña escala. Los cargadores de pilas, las radios, sensores, alarmas y otros aparatos eléctricos pueden resultarnos de mucha utilidad para sobrevivir.

– Otros usos: las últimas necesidades energéticas a satisfacer tendrían que ver con los usos recreativos (televisión, música, juegos, etc), de conservación de alimentos y de limpieza.

Esta carencia energética podremos suplirla principalmente mediante la utilización de generadores solares, eólicos o musculares (dinamo conectada a una bicicleta), siendo otros no tan habituales, pero si posibles en función de las circunstancias particulares de cada uno, como generadores hidráulicos, turbinas de vapor, etc. Otra fuente energética posible, utilizada durante largo tiempo, son la leña, el carbón y otros combustibles fósiles (gas-oil, parafina, etc.).

Es muy probable que como la cantidad de energía que podamos generar será muy reducida, posiblemente insuficiente para todas nuestras necesidades, deberemos utilizar una combinación de estas diferentes fuentes o formas de generarla, hecho que aparte redundará en asegurarnos el suministro energético necesario.

Aquí cada uno debe adoptar las que considere más apropiadas para su entorno, valorando las diferentes variables y siendo siempre creativos. En mi caso particular, he optado por disponer de una estufa de parafina que funciona independientemente del suministro eléctrico como fuente de calefacción alternativa, de la que además puedo utilizar parte de su calor para cocinar y de su llama para iluminar, en combinación con un sistema de placas solares, aprovechando que la orientación de mi balcón es sur, con las que producir suficiente energía como para alimentar un calentador de agua del tipo jarra, alimentar unas luces leds para iluminación y cargadores de pilas y baterías. Como apoyo dispongo de un infernillo a gas, un farolillo eléctrico a pilas y una ducha solar y estoy pensando en adquirir una cocina solar. También estoy valorando de ampliar la instalación de placas solares para que sean capaces de alimentar un radiador eléctrico de aceite. En caso de disponer de más sitio, pero eso ya debería de ser en una casa con terreno, sin duda conseguiría una antigua cocina de leña.

Aunque creo que está de más decirlo, lo mencionaré por si a alguien se le pasa desapercibido: es necesario disponer de suficientes reservas de combustible, leña o gas.

Ropa

ropa para el ataque zombie

Si bien, tal y como he mencionado antes, dispondremos de toda nuestra ropa a mano, debemos ser lo suficientemente previsores como para hacer un fondo de armario con ropa adecuada para sobrevivir al holocausto zombie.

Este fondo de armario deberá incluir tanto ropa de abrigo, como calzado y sobre todo, ya que muy posiblemente careceremos de forma de lavarla, de abundantes mudas interiores (camisetas, calzones, calcetines, etc.). En general, la ropa que designemos para nuestra supervivencia debería ser resistente, ligera, práctica, cómoda y de colores discretos (para pasar lo más desapercibido posible). También es conveniente que se trate de ropa que ya hemos usado y probado en condiciones poco habituales (excursionismo, camping, trekking, caza, etc.), con lo que ya estará adaptada a nosotros y evitaremos, sobre todo en el caso del calzado, dolores y molestias innecesarios. Así que nada de ropa reservada para estrenarla el día del Apocalipsis zombie.

También sería bastante adecuado disponer de ropa de cama extra (mantas, edredones, nórdicos, sacos de dormir, etc.) con la que poder paliar la posible ausencia de calefacción así como improvisar camas, acoger familiares o vecinos refugiados, etc.

Herramientas y materiales de construcción

Herramientas para el holocausto zombie

Como decíamos en el primer artículo, la primera acción a realizar es asegurar la integridad de nuestro refugio.

Para ello deberemos apuntalar, asegurar y neutralizar puntos de acceso al mismo, para lo que necesitaremos, sin duda, disponer de diversas herramientas y materiales con las que realizar tales acciones si es que no hemos sido lo suficientemente previsores como para adoptar previamente otras medidas de seguridad (tales como verjas, rejas fijas o removibles, puertas reforzadas o blindadas, etc.).

Por ello en un primer momento debemos detectar e inventariar pormenorizadamente cuáles son estos puntos de acceso, para a continuación planificar como asegurarlos y el material que necesitaremos, ya que no es lo mismo apuntalar una puerta con tablas y puntales que cubrir una ventana con tableros de encofrado y sacos terreros. Así necesitaremos uno u otro material y herramientas en función de las medidas que queramos adoptar.

Yo, aprovechando el declive de la construcción, optaría por adquirir material de encofrado y apuntalamiento de segunda mano, el cuál puede adquirirse bastante bien de precio en mercados o tiendas de segunda mano (físicas o virtuales). Otra buena solución podría ser la compra de malla metálica con la que se construyen los cercados.

Como en otros casos, cuánto más cantidad podamos adquirir y almacenar, tanto mejor, ya que nunca sabremos que reparaciones deberemos realizar o que otros usos podremos darle. Puede que suene redundante, pero sería necesario disponer de la cantidad adecuada de tornillería, clavos, tacos, etc. con los que colocar y fijar nuestras estructuras defensivas.

Con respecto a las herramientas, adquiriremos las que se necesitarían para montar las defensas planificadas y que consistirían, básicamente, en martillos, mazos, sierras (de metal y madera), destornilladores, alicates, etc. También resultaría interesante disponer de material y herramientas típicas de la construcción, tales como cemento, arena, paletas, pastera, etc.

Otro material importante del que disponer sería de rafias, redes, papel opaco, cartón u otros materiales con los que tapar ventanas, vidrieras y puertas de vidrio para evitar que se vea lo que hay detrás, que se escape luz y, en general, todo aquello que nos permita pasar desapercibidos (tanto ante los humanos como para los no muertos).

Ante la posible presencia de agentes químicos y/o biológicos, sería interesante disponer de plástico en lámina, cinta americana, cinta aislante, tiras aislantes de goma, etc. así como cualquier otro material que pueda servirnos para aislar nuestro refugio de los agentes contaminantes.

Equipo y material para gestionar los residuos

kit emergencia gestion residuos

Para evitar la proliferación de enfermedades en nuestro refugio, resulta tan importante mantener una buena limpieza del mismo así como gestionar correctamente los residuos que se produzcan, que básicamente serán los originados por los suministros consumidos y por los desechos fisiológicos producidos por los supervivientes.

Para ello necesitaremos disponer de un wc portátil, ya sea químico o de depósito físico, o improvisar uno con un recipiente con tapa, disponiendo además, como en los otros casos, de suficiente material de repuesto (producto químico, bolsas de plástico grueso, arena de gato, etc).

Importante resulta también el disponer de uno o varios recipientes con tapa hermética y de la dimensión adecuada en los que, una vez colocados en el exterior del refugio y a contraviento de los vientos dominantes, de tal forma que no arrastre el hedor hacía el interior del mismo, servirán para acumular los residuos que generemos.

Todo esto lo veremos de forma más pormenorizada en futuros artículos.

Materiales y equipo común

kit emergencias

Si bien cada situación crítica tiene sus particularidades, no es lo mismo sobrevivir a un terremoto que a una ventisca o a un ataque zombie, lo cierto es que existe un material y equipo que puede ser común en todos ellos.

En principio debería ser fácil encontrar un listado de este material común, pero a pesar de ello me permito hacer una breve reseña para que de este modo quede aquí reflejado y facilitar asimismo su conocimiento por parte del lector:

– Botiquín, utensilios sanitarios y manual de primeros auxilios.

– Radio portátil de pilas o de dinamo manual.

– Pilas extras de diferentes tipos para todos los aparatos que las utilicen.

– Teléfono móvil con cargador, baterías de repuesto o cargador solar.

– Mapas de la zona (ciudad y entorno).

– Linterna u otros medios de iluminación.

– Artículos de higiene personal tales como jabón, pasta de dientes, cepillo de dientes, etc.

– Artículos sanitarios tales como papel de baño, toallas sanitarias, toallas húmedas, etc.

– Silbato o pito (uno para cada miembro de la familia).

– Papel y lápiz.

– Mascarillas contra polvo y partículas en suspensión (capacidad filtrante mínima FFP1, aconsejable FFP3).

– Cinta aislante, cinta americana y bridas plásticas de diferentes tamaños.

– Mantas, toallas, colchonetas, ropa de cama y/o sacos de dormir.

– Zapatos cerrados o botas y una muda de ropa.

– Artículos de cocina tales como cubiertos, platos o utensilios desechables, abrelatas, ollas, cuchillos, infernillo portátil, papel de aluminio, bolsas plásticas, etc.

– Repelente de mosquitos y otros insectos.

– Velas y fósforos (en un recipiente hermético a prueba de agua).

– Medicamentos recetados y/o sin receta.

– Comida para mascotas.

– Artículos para el bebé tales como toallitas, pañales y ropa extra completa incluyendo ropa interior.

– Herramientas básicas tales como martillo, llave inglesa y alicates para cerrar las llaves de suministros básicos.

– Dinero en efectivo.

– Copias de documentos importantes tales como certificados de nacimiento, de matrimonio, pasaportes, escrituras de la propiedad, pólizas de seguro, registro de cuentas de banco, licencias, etc.

– Gafas adicionales o lentes de contacto extras.

– Extintor de incendios.

– Lejía de uso doméstico (sin perfumes ni para desteñir colores) y gotero para medicamentos. Para usarlo como desinfectante, se diluyen 9 partes de agua por 1 parte de lejía. Para usarlo como purificadora del agua, utilicezar 2 gotas de lejía por cada litro de agua.

– Juguetes, libros o juegos para los niños.

Obviamente este no es un listado exhaustivo ni exclusivo, al contrario, debería completarse con aquello que cada una considere oportuno y necesario según sean las condiciones particulares en las que previsiblemente haya de sobrevivir, teniendo en cuenta siempre una máxima: mejor que sobre a que falte.

Como se puede apreciar en ningún momento he hecho mención dentro del equipo necesario al apartado que correspondería a las armas y al equipo de protección (combate). Esto no ha sido por descuido si no completamente premeditado, ya que he considerado más oportuno, para no ser repetitivo, remitirme a los artículos específicos que hemos ido publicando a lo largo de este tiempo, así como los que publicaremos para complementarlos.

Pues hasta aquí llega la entrega de hoy, dejando para la siguiente el explicar las técnicas de supervivencia, individual y colectivas, que deberemos aplicar para aumentar nuestras posibilidades de sobrevivir en un piso.

Fuente de las imágenes

Imagen 1: nuevamentes.net

Imágenes 2 y 6: taringa.net

Imagen 3: survival-spot.com

Imagen 4: mudarte.com.ar

Imagen 5: vancruiser.com.au


9 Comments on “Cómo sobrevivir en un piso (2)”

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  1. Sammy says:

    Generadores musculares -> “dinamo conectada a una bicicleta” !!
    Definitivamente me quedo a oscuras comiendo rosquillas en mi sofá, el deporte no es lo mio… XD

    Buen artículo, pero me surge una pregunta: ¿provisión de dinero en efectivo? ¿Para qué? Si no habrá bancos, tiendas,…

  2. sedz says:

    Estimado Sammy, esa pregunta yo te lo la puedo responder.
    Sin inportar la catastrofe, es casi seguro que otros paises, y el propio intente ordenarla, por lo que muchas veces te ves obligado a “comprar” la ayuda “gratuita”, ademas, entre el tiempo en que colapsa o no la sociedad, habra un periodo, este varia segun el indice de infeccion (si son zombis rapidos que mata la infeccion en menos de un día seria mucho menor que lentos que matan en tres dias), segun las estimaciones, una enfermedad avanza 14 km a la redonda por día (caso de transmision aerobica), por lo que al incio sera solo una ciudad, luego la zona, estado…
    En un caso mejor, tardaria menos, por lo que del primer caso, hasta que no exista un gobierno estable (y por tanto, aun valga el dinero) pasaran cerca de una semana (diciendo solo en un pais) hasta tres meses (en el mundo).
    Así que el dinero te puede ser util para comprar cosas de ultimo minuto, o cuando ves que hay algo raro, o cuando la cosa esta fea, pero aun puede estar peor.

  3. Pelos says:

    El dinero en efectivo puede ser de mucha utilidad en caso de Apocalipsis Zombie, sobre todo en los primeros momentos en los que todavía no haya perdido su “valor”, pero posteriormente tambien puede servir para muchas cosas: encender fuego, escribir notas, recordar el pasado, decorar paredes, liar o proteger cosas con él e incluso, llegado el caso, utilizarlo como papel higiénico.

    Jejeje…lo cierto es que lo incluí en la lista puesto que se trataba de una lista de equipo general para castastrofes de todo tipo, estando siempre incluído en las fuentes que yo concozco.

    Por eso, y por muy raro que pareciera, decidí incluirlo en éste, eso sí, cavilando una buena justificación para hacerlo…;)

  4. Sammy says:

    Aclarado el tema. Sedz y Pelos, gracias a los dos (por cierto Pelos, jamas se me hubiera ocurrido que los billetes pudieran tener otra utilidad, eso si, billetes, porque limpiarte el cu.. con monedas debe doler XD)

  5. sedz says:

    Yo tampoco les habia visto tantas utilidades, yo solo lo sabia usar de aislante termico y yesca.
    Lo que si no entiendo es el porque de un celular. Se que en situaciones normales donde es posible un rescate si es util, pero en casos mas extremos, se vuelven inutiles, aun teniendo bateria, la señal del telefono no llega muy lejos, necesita antenas y setelites, que aunque estos mismos estan diseñados para estar de 2 a 5 años sin mantenimiento alguno, las antenas son mucho mas deficientes, dependen del servicio electrico general, y de operarios mas “urgentemente”.
    Aun en caso del dinero (en que siga teneindo un valor) depues de un maximo de una semana sin electricidad en la ciudad, el telfono se vuelve tan util como tamgochi (solo para entretenerse)

  6. Pelos says:

    Con el móvil sucede algo parecido como lo que sucede con el dinero, en los primeros momentos de un AZ, u otro desastre, todos le vemos la utilidad pero posteriormente hemos de ser creativos para encontrársela…

    Yo en mi móvil tengo descargados diversos manuales e información que creo pueden serme de utilidad, desde manuales clásicos de supervivencia a manuales de primeros auxilios, pasando por manuales médicos y específicos de tamática zombie….me resulta muy práctico poder llevar toda esa información al alcance de la mano y ocupando tan poco espacio que me cabe en un bolsillo 😉 (también tiene sus inconvenientes, por eso también tengo cópias en papel).

    También creo que alguien con suficientes conocimientos, que no es mi caso, sería capaz de modificarlo para utilizarlo como medio de recepción o emisión de comunicaciones, como baliza, etc.

  7. Sammy says:

    Estoy con Pelos. El móvil, siempre y cuando tengas forma de cargarlo, puede ser muy útil. Hay gente que sabe hacer auténticas virguerías con él, aparte de que creo que podría servir para ubicarte en la zona, ya que el GPS va por satélites (o al menos eso creo, que no depende de las antenas) y estos entiendo que tardarían más en caer que el resto de cosas.

  8. sedz says:

    Lo del GPS tienes razon, se supone que todo esta hecho pára que funcionene sin intervencion humana, y muchas gracias por la contestacion, la verdad, siempre he sido mas de aprender todo en lugar de asegurarme una fuente de consulta

  9. Pelos says:

    Una cosa no quita la otra: has de aprender todo lo que puedas pero tener a mano una fuente de información, tanto de lo que sabes como de lo que no sabes…

    En nuestros dias, lamentablemente, las bibliotecas estan muy infravaloradas (lo que las convierte en un buen refugio pues nadie pensaría en ellas en caso de AZ)

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