Ni comentarios del tipo “lo más difícil de todo es sobrevivir después de haberla comido” ni como “es un crimen contra la humanidad llamarla hamburguesa con queso”, consiguieron hacerme desistir de mi empeño de probarla.

Trekking burguer 01

Pero claro, para que la evaluación de su degustación fuese imparcial, necesité del concurso de una inocente persona.

A ver, me gustan las hamburguesas y me chiflan los temas relacionados con la supervivencia, incluyendo el de las raciones de emergencia, por lo que temiendo que mi opinión no fuese todo lo imparcial que debiese ser, sondeé entre mis conocidos para ver quién se animaba a probarla voluntariamente.

Después de bastantes intentos fallidos, hice servir todas mis argucias para conseguir la participación de mi inestimable colaboradora, a la que quiero agradecer públicamente su participación.

Pero, dejemos los entresijos de la preparación de la degustación y centrémonos en el producto evaluado.

Hamburguesa enlatada

Se trata de una hamburguesa con queso, por llamarla de alguna manera, típica, hecha de carne de ternera (supuestamente), dentro de un bollito de pan de harina de trigo con semillas de sésamo y acompañada de queso Gouda, cebolla frita, pepinillos, salsa de tomate (¿kétchup?) y mostaza, y toda ella contenida en una lata que asegura su buena conservación durante 12 meses (aunque los ejemplares que yo adquirí, comprados durante el segundo trimestre del año 2015, indicaban que caducaban en diciembre del 2015).

El peso neto es de 150 gramos (unos 170 gramos brutos), tiene un valor energético de 267 kcal/100g y contiene gluten, productos lácteos, soja, semillas de sésamo, mostaza y puede asimismo contener trazas de cacahuetes, lo que debe ser tenido en cuenta por las personas alérgicas.

La lata en la que viene envasada tiene unas dimensiones de 10 cm de diámetro por 5 cm de altura (unos 393 cm3).

Decir que cualquier parecido entre la fotografía de la hamburguesa que sale en la etiqueta de la lata y la que sale del interior de la propia lata es pura coincidencia, es ser bastante condescendiente. Lo cierto es que nada tiene que ver, tal y como se aprecia en la siguiente fotografía.

Y peor parada sale cuando la comparamos con una hamburguesa con queso de verdad, especialmente si se trata de una de mis fantásticas “guarras”, tal y como puede apreciarse en la siguiente fotografía.

Trekking burguer 02

Pero, prosigamos.

Degustación

Según las indicaciones de uso, “basta con calentar la lata al baño María durante 10 minutos y posteriormente abrir la tapa y disfrutar del contenido, aunque también puede calentarse alternativamente en una sartén”. También aconsejan, que una vez abierta no se mantenga la hamburguesa dentro de la lata, ni se vuelva a guardar en ella, que se retiren ambas tapas para facilitar su extracción (aunque sólo una de ellas tiene abre fácil y para la otra sería necesario el uso de un abrelatas) y que, antes de comerla, se deje reposar unos minutos al aire para que se potencie su sabor.

No seguí ninguna de las indicaciones, sugerencias o consejos mencionados lo que, sinceramente, no creo que modificase de forma apreciable el resultado de la degustación.

Como solo abrí la tapa de la lata que disponía de abre fácil, no fue precisamente sencillo extraerla sin dañarla, lo que en una situación de supervivencia, todo sea dicho, tampoco tendría mayor importancia.

Una vez extraída de la lata, presentaba este poco apetitoso aspecto, como comprimido, en el que se podía apreciar las dos mitades del bollito conteniendo una amalgama compuesta, supuestamente, por la hamburguesa, el queso, los vegetales de acompañamiento y las salsas.

Trekking burguer 03

Una posterior disección nos permitió comprobar que efectivamente todos los ingredientes se encontraban allí, aunque quizás no en la cantidad esperada.

Trekking burguer 04

Para conseguir una mayor representatividad de la prueba, decidimos que una parte de las dos hamburguesas las consumiríamos directamente salidas de la lata, para tal de emular las condiciones en las que supuestamente la consumiría un superviviente sin recursos para calentarla, mientras que el resto la someteríamos a una ligera preparación en una plancha/sandwichera.

Como era de prever, la hamburguesa pseudococinada estaba mucho mejor que la que no, aunque eso tampoco quiere decir que fuese exquisita. De hecho la mayor parte del sabor provenía del pan, el queso y las salsas, especialmente la de tomate. El sabor de carne apenas se apreciaba entre los otros sabores, lo que, al no permitirnos afirmar si era una ventaja o un desventaja, nos obligó a probar la hamburguesa por separado…si sabía a carne, pero la textura no era la típica de una hamburguesa, sino más bien la de una tortilla consistente con sabor a carne (imaginaos una carne finamente picada y prensada). Lo siento, no sé explicarlo mejor.

En resumen, el sabor y textura era muy parecido al de las hamburguesas con queso de la línea más económica de las cadenas de fast-food habituales o de las hamburguesas ya preparadas presentes en la sección de comidas precocinadas de las cadenas de alimentación o supermercados de las gasolineras o áreas de descanso de las carreteras.

Evaluación y conclusiones

Pese a tratarse de una comida de emergencia, envasada con la intención de poderla transportar cómodamente, que fuese resistente a las inclemencias del tiempo y los golpes, y pudiéndola ingerir sin más preparación, aunque siendo aconsejable la misma, su precio (4€ más gastos de envío), poco tiempo relativo de caducidad, su aporte calórico y su sabor hace más aconsejable que en situaciones de supervivencia zombie, desde nuestro punto de vista, el espacio y peso que ocupa sea utilizado para portar otro tipo de comida, como por ejemplo, pan galleta, que con unos 325 cm3 y 100 g nos permitiría disponer de 430 kcal listas para ingerir sin preparación y con un sabor más agradable.

Entonces, ¿para qué pueden servir estas hamburguesas enlatadas?

Pues sorprendentemente para algo que a nadie se le ocurriría nunca, para impresionar a los invitad@s luciendo vuestras buenas artes culinarias.

Sí, por mal que cocinéis o patanes que seáis en la cocina, siempre que hagáis cualquier comida y la sirváis después de que los comensales hayan probado dichas hamburguesas, saldréis bien parados.

Sobre todo si os curráis un postre espectacular…

Tiramisú


6 Comments on “Trekking Burguer”

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  1. J.M. Lobo says:

    Joder. Oye, la próxima vez me apunto a ser conejillo de indias. No tiene la pinta de una hamburguesa en condiciones, pero diablos, creo que he llegado a ingerir cosas peores.

    🙂

  2. sedz says:

    En mi pais las de Mac´Donals (¿si lo escibi bien?) se ven peor (la carne palida y con consistencia gomosa, el pan tieso, la mayonesa rancia…), por lo que dicha hamburguesa se ve mejor. Un posible uso de supervivencia podria ser como “recompensa”, “insentivo” o para impresionar. Fuera de eso, es muy poca practica para alimentos comunes o de uso diario

  3. SNAKE % says:

    y que esperabais que de una lata tan pequeña . jajajaja saliese una hamburguesa apetecible y esponjosa como en la foto pues va a ser que no. . no quiero ser espíritu de contradicción pero con la cantidad de latas potentes y alimenticias que existen en el mercado seguramente la que no pillaría seria esta y seria porque seguro el engaño fotográfico es importante .engañar ya lo hacen sin que sea de lata – no suelo meterme nunca en macdonals . ni sitios de estos a no ser que tuviese muchísima hambre muchísima – y no tener a mano un bar de esos de barrio . donde meterme un trozaco de tortilla de patatas con su cebolla pan y tomate .

  4. SNAKE % says:

    pero hablábamos de supervivencia y de alimento transportable en lata .. pues que tal ? unos garbanzos en cocido madrileño , baratos y potentes .

  5. sedz says:

    En mi pais abundan muchos unos comercios de todo por “x” cantidad (muy seguido cambian la cantidad, asi que no doy dato por ignorancia). Es esos es comun encontrar a un precio igual o menor a las latas de atun (las comunes en estos lados), que pueden ser desde esnsaldas de atun y vegetales variados (ensalada, elote, blocoli y zanahoria), hasta algunas de carnes (desde chorizos y salchichas, hasta bistec, lomo y caldo de pollo), incluso hay de sopas cremas.
    Debo admitir que una hamburguesa en lata no la habia oido mencionar, asi que aunque como bien dijo Snake, con semejante lata o bien es una cosa plana, o es una cosa de abocado.
    Y como de nuevo bien dijo Snake, lo mejor es buscar la lata mas potente. (Hay unos polovs que dan la energia de una comida, son sobres de 100g, de tamaño muy reducido, llevar unos 5 en el bolsillo sin que abulte es facil)

  6. Pelos says:

    Sí, lo cierto es que existen muchas otras latas que son más nutritivas.

    Con lo de los precios rebajados de las conservas hay que mirar la fecha de caducidad, porque intuyo que se tratará de productos cercanos a ella.

    Los sobres de polvos substitutivos de comida, ¿pueden consumirse directamente o se les ha de añadir agua?

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