Constantes vitales

Tras la primera entrega dedicada a los primeros auxilios, esta semana retomamos el tema y continuaremos explicando otro aspecto fundamental de los mismos, las constantes vitales.

Por constantes vitales se entienden aquellas manifestaciones o signos que nos aseguran que la persona atendida mantiene en funcionamiento adecuado sus órganos vitales y, por el contrario, cuya alteración o no presencia nos indica la existencia de un problema o riesgo potencial para su vida.

Resulta crucial pues, que conozcamos las técnicas necesarias para poder reconocerlas, máxime teniendo en cuenta que normalmente contaremos con pocos medios para comprobarlas.

Por ello nos vamos a centrar en aquéllas que nos resulten fáciles y rápidas de reconocer y que son:

Consciencia

Es la respuesta del individuo a los estímulos externos y nos sirve para determinar el grado de afectación del encéfalo.

Se somete al individuo a diferentes estímulos (sonoros, táctiles, visuales, de comprensión, etc.) comprobando su respuesta a ellos y así determinando su grado de consciencia en:

A.- Consciente: responde a todos los estímulos. Está alerta.

V.- Grado 1: inconsciente, pero responde a los ruidos o a estímulos verbales.

D.- Grado 2: no responde a los ruidos, pero sí al dolor.

N.- Grado 3: no responde a ningún estímulo.

Respiración

Se comprueba el número de veces que una persona respira por minuto (oyendo, observando o palpando), considerándose normal, para una persona sana y en reposo, hacerlo de 12 a 20 veces por minuto.

respiración

Cuando se realiza una respiración más rápida, se sufre de taquipnea, y suele darse en casos de insuficiencia respiratoria (asma, etc.) o cuando se ha realizado un esfuerzo considerable.

No solo se ha de comprobar la frecuencia cardíaca si no también otras características como lo rítmica que es (si se da de forma regular o irregular), el movimiento que realiza la caja torácica (si es uniforme o no), la duración de la inspiración y la espiración (la primera la mitad que la segunda), lo profunda o superficial que sea y, en general, cualquier otra característica, como sonidos o bufidos, que se produzcan al respirar y que nos permitan determinar si la persona respira o no de forma normal.

Pulso

Indica la frecuencia cardíaca. Se toma en las arterias carótida, radial y/o pedia presionándolas con los dedos, nunca con los pulgares, para así notar las pulsaciones.

pulso

El valor normal se considera de 60 a 100 pulsaciones por minuto en reposo, considerándose que sufre taquicardia cuando está por encima, o bradicardia cuando se está por debajo, si bien en este último caso, de tratarse de una persona en una buena condición física, valores por debajo de las 60 pulsaciones minuto se considerarían normales.

Relleno capilar

Indicativo de la irrigación periférica del sistema circulatorio.

Se comprueba apretando la yema de un dedo unos momentos y observando el tiempo que transcurre hasta que desaparece la palidez: si es en unos 2 segundos o menos se considera que hay buena irrigación; en caso contrario se considera que hay una mala irrigación.

relleno capilar

Temperatura

La temperatura normal del cuerpo humano es de 36’5 º (medida en la axila) o 37 º (medida en la boca o recto). Se mide con la ayuda de un termómetro.

Fuera de esta temperatura normal, se sufre hipertermia cuando se tiene una temperatura superior (siendo peligroso rebasar los 41-42 º) o hipotermia cuando se tiene una temperatura inferior (siendo peligrosa por debajo de los 34’5º y mortal al llegar a los 31º).

Tensión arterial

Mide la presión con la que la sangre circula por las arterias y nos sirve para determinar la fuerza con la que el corazón la impulsa.

Se determina mediante el uso de instrumental específico, obteniéndose dos valores:
Tensión mínima o diastólica: es la que se obtiene cuando el corazón esta en diástole (relajado).

Tensión máxima o sistólica: la que se obtiene cuando el corazón se contrae (sístole), impulsando más sangre a las arterias y elevando momentáneamente la presión.

Estos valores se expresan en mmHg si bien es habitual tambien referirse en cmHg.
Así, se considera unos valores normales de 50 a 90 mmHg (5 a 9 cmHg) para la mínima y de 100 a 140mmhg (10 a 14 cmHg) para la máxima. Como regla general, cuanto mayor es la edad de la persona, mayor será su tensión.

Cuando estos valores se encuentran por encima de lo normal, la persona sufre hipertensión lo que, aparte de ser una enfermedad por si misma, también puede ser fruto de determinadas enfermedades, estrés, esfuerzo físico, etc. Se considera peligrosa cuando la tensión máxima, o sistólica, supera los 200 mmhg (20cmHg), ya que ello comporta un grave riesgo de padecer un accidente cardiovascular agudo como consecuencia de la rotura de alguna de las arterias que irrigan el sistema nervioso central.

Cuando los valores se encuentran por debajo de lo normal, la persona sufre hipotensión, como consecuencia del cansancio, calor, ejercicio intenso y agotador, perdidas de sangre , deshidratación, etc. Se considera peligrosa si la tensión máxima, o sistólica, cae por debajo de los 100 mmHg (10cmHg) ya que entonces la presión con la que circula la sangre no es suficiente como para irrigar correctamente el cerebro, dando lugar desde leves lipotimias a graves alteraciones de la consciencia, incluyendo la pérdida de la misma.

En caso de no disponer del instrumental específico, la tensión arterial puede determinarse de forma rápida y aproximativa, pero fiable, mediante la ausencia o presencia de pulso en según qué localizaciones.

Así, si hay presencia de pulso radial (en la muñeca), la tensión arterial sistólica/ Máxima no será inferior a 80 mmHg (8 cmHg). Por contra, si el pulso solo es pareciable al presionar la arteria carótida, la tensión arterial sistólica/ Máxima no será inferior a 60 mmHg (6 cmHg).

En resumen, y ya a modo de conclusión, las constantes vitales son aquéllas que nos indican el correcto estado fisiológico de la persona y pueden ser agrupadas en torno a cuatro funciones vitales básicas: consciencia, respiración, circulación sanguínea y termorregulación.

Tabla resumen constantes vitales

Bueno, y hasta aquí el tostón teórico que, aunque me supiera mal explicároslo, era necesario hacerlo.

En la próxima entrega ya pasaremos a la práctica, entrando de lleno en el soporte vital básico.


No Comments on “Primeros Auxilios (2): Constantes vitales”

You can track this conversation through its atom feed.

No one has commented on this entry yet.

Deja un comentario

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>