Pues el huerto anti-zombie, conocido por todos por el acrónimo de HAZ, ha llegado estos días a su fin.

Fin HAZ 01

Y no ha sido solo por el cambio de estación.

De hecho de todos los factores posibles, este era el último en importancia, ya que tenía previsto plantar otras verduras de temporada hibernal y estaba realmente ansioso por comprobar el rendimiento del HAZ en esta temporada que, si bien es cierto que caracterizada por temperaturas mucho más frías, también lo es por una mejor incidencia de los rayos del sol sobre el balcón que, debido a su menor perpendicularidad, consiguen llegar completamente al emplazamiento de las maceteras, al contrario que en verano, cuando a causa de la sombra proyectada por el balcón superior, una gran parte de las plantas no recibían suficiente radiación solar.

Aparte también quería comprobar los efectos del posible “microclima” que se pudiese crear en el propio balcón, seguro que más suave que el del exterior, e incluso ya estaba proyectando en mi mente la construcción de sistemas de invernadero para cultivar en las maceteras.
Pero finalmente todo esto no va a poder ser.

5 de octubre de 2016:El principio del fin

Ese día me levanté con las típicas ganas de ir a trabajar con las que uno se levanta al inicio del segundo día de vuelta al trabajo después de unas merecidísimas vacaciones estivales…podéis vosotros imaginároslo.

Lo que quizás no sea tan fácil de imaginar es la cara de sorpresa que se me puso cuando, aún medio dormido, miré hacía el balcón y comprobé que éste se encontraba casi anegado de un agua de un color marrón parduzco.

Por la noche anterior no había llovido y si bien es cierto que había regado las macetas, lo había hecho de forma tan escueta como las veces anteriores, es decir, dejando pasar dos jornadas sin regar entre regado y regado.

Pero bueno, fuese por el motivo que fuese, allí estaba devolviéndome desafiante la mirada ese extenso charco de agua marrón parduzca drenada, sin ningún género de dudas, de la primera macetera.
Se mascaba la tragedia.

Aunque bueno, como aspecto positivo he de reconocer que lo sucedido me despertó bastante más de lo que me hubiese despertado el café que minutos después compulsivamente consumía. Sí, es una chorrada, pero la primera regla psicológica del superviviente es ser optimista….(podéis verlo en nuestra sección de psicología para la supervivencia).

Lo recogí todo lo mejor que pude, me derramé encima el contenido del cubo en el que lo había recogido todo, obviamente de forma accidental al escurrir el mocho, volví a recogerlo y me fui directo a la ducha intentando, infructuosamente todo hay que decirlo, ensuciar el piso lo mínimo posible.

En esta situación y a esas horas de la mañana ya no me quedaba más que salir para el trabajo para intentar no llegar tarde.

Reacción policial

Fin HAZ 02

Era primera hora de la mañana, sobre las 10 o así, cuando recibí la llamada de Policía Local de mi municipio.

Sus pesquisas investigadoras les habían llevado hasta mi número de móvil.

Aun asegurándoles que no había regado con nada raro, que solo se trataba de agua de riego drenada a través de las macetas y que se debía a un suceso accidental con el sistema de regado que no podía explicar, me acorralaron mediante sus preguntas, así que viéndome entre la espada y la pared, decidí, desoyendo el consejo que siempre me da un amigo sobre que la sinceridad no es buena, explicarles todo lo relacionado con el proyecto HAZ…

Supongo que su estupefacción debió de ser más grande que la mía al darme cuenta de lo que les estaba explicando, ya que tardó unos instantes en responderme y solo lo hizo después de un sonoro carraspeo…me encomendó que hablase con la vecina que se había quejado por la mancha que había aparecido en la acera enfrente de su establecimiento y que solucionara el tema.

Dando la cara

Fin HAZ 03

Lo cierto es que no fue hasta la tarde, cuando plegué de trabajar, que pude ir a hablar con la vecina mayormente afectada y que había dado aviso a la policía local.

Yo, como no podía ser de otra manera, iba dispuesto a arreglar el entuerto y resarcir a cualquier perjudicado de mis acciones, por muy accidentales y no deseadas que estas hubiesen sido. Así que aparte de disculparme y presto a adoptar las medidas que considerase oportunas para que no volviese a suceder, tenía clarísimo que iba a limpiar la mancha que había en la acera (otra cosa por otra parte fácil ya que tan solo se trataba de agua con tierra/nutrientes disueltos).

Cuál fue mi sorpresa cuando, al acceder a la peluquería sita en los bajos de mi edificio, no aprecié ninguna mancha en la acera. Aunque mayor fue mi sorpresa al ver la agradable y comprensiva actitud con la que me recibía su propietaria.

De hecho se mostró muy comprensiva y hasta cierto punto se mostró decepcionada con el pobre resultado hortícola que había obtenido.

Así, tras una breve y grata charla en la que ella me explicó que había limpiado la mancha, cosa que no le llevó más que unos minutos, y en la que yo le expliqué que desconocía los motivos por los que había sucedido, cosa totalmente cierta por otra parte, pero que sin duda estaba relacionados con el sistema de riego y drenaje de mi huerto urbano (esta vez decidí obviar la parte de la supervivencia zombie por aquello de la buena convivencia vecinal), le aseguré que no volvería a suceder ya que inmediatamente dejaría de regar y desmontaría el HAZ.

Una vez más, agradecerle desde aquí su empatía y comprensión y pedirle disculpas por las molestias ocasionadas.

Estado actual

Sucedidos los acontecimientos así más o menos como los he relatado, lo cierto es que todavía no he desmontado el HAZ, más que nada por falta de tiempo, aunque si dejé de regarlo inmediatamente para evitar un nuevo drenaje masivo accidental.

De haber obtenido resultados más satisfactorios, hubiese adoptado las medidas necesarias para evitar que se repitiera tan molesta situación o, que en caso de producirse, no afectase a mis amables vecinos, pero a vista de los resultados (sirva de ejemplo la mazorca de maíz, por llamarla de alguna manera, que muestro a continuación), el HAZ tenía sellado su destino.

Fin HAZ 04

Con todo, pese a que con fecha de hoy el HAZ lleva más de 20 días sin ser regado, pese a haber sufrido una plaga de araña roja y de pulgones y pese a que las plantas de maíz se han secado casi por completo, las tomateras siguen sorprendentemente resistiendo, creciendo buscando los rayos del sol, floreciendo y produciendo algún tomate, lo que nos da una gran lección sobre la supervivencia: nunca hay que rendirse.

Fin HAZ 05


2 Comments on “El fin del HAZ”

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  1. Pelos says:

    Pues a día de hoy, tras más de dos meses sin ser regado ni cuidado y aguantando los rigores del invierno, hoy ha dado el que creo que será último tomate, igualando así la producción conseguida en los meses de primavera-verano…

    Paradojas de la experimentación…

  2. Pelos says:

    Pues no ha sido el último…hay 3 más en camino. Y eso que esta completamente plagado de pulgones, es invierno y no se ha regado desde octubre.

    Sorprendente.

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