En esta última entrega sobre el tema explicaremos varios conceptos sobre cómo haceros pasar o no, según nos interese, por zombies delante de otros seres humanos. Y por supuesto también explicaremos algunas pruebas a realizar y precauciones que tomar antes de decidiros a salir camuflados como zombies en un mundo en el que los muertos caminan.

Haciendo pruebas

Camuflarnos como zombies ante seres humanos

Los seres humanos no disponen de unos sentidos mejores que los zombies, pero si de una mayor capacidad de raciocinio que, a priori, les permitiría discriminar mejor entre un ser humano disfrazado de zombie y un zombie verdadero, discerniendo así con mayores probabilidades de éxito si lo que tienen delante del punto de mira de su arma es una u otra cosa.

Lamentablemente factores como el miedo, el estrés, el cansancio, la desnutrición, la enajenación, etc. junto con una aplicación impasible de la ley de Murphy provocará con casi toda certeza que ante nuestros congéneres humanos seamos percibidos como zombies cuando realmente desearíamos que se nos reconociera como humanos y viceversa, que seamos detectados como humanos cuando realmente querríamos pasar desapercibidos como zombies.

Y esta es la principal disyuntiva ante la que nos encontraremos al camuflarnos como zombies ante otros seres humanos: ¿queremos pasar desapercibidos o no queremos que nos confundan con un muerto viviente?

Obviamente una u otra opción tiene sus ventajas y sus desventajas. Que otros humanos te perciban como un zombie puede ser de gran ayuda si deseas escapar de su atención, pasando desapercibido entre los otros millones de muertos vivientes del entorno, pero puede ser funesto si te perciben como una amenaza y deciden eliminarte, por equivocación, pensando que realmente eres un zombie. A este aspecto destacar que no puede haber una muerte más cruel, inútil y sin sentido para un superviviente que la de ser abatido por otros humanos que lo confunden con uno de los zombies a los que precisamente intentaba sobrevivir.

02 tiroteado por error

La otra muerte por acción humana achacable a ser confundido por un zombie auténtico sería la de haber intentado de darle un susto o gastarle una broma a un supervivente o compañer@ armad@, pero en este caso, si has sido lo suficientemente insensato como para ocurrírsete semejante idea descabellada, y encima hacérsela a una persona armada, el desenlace sería plenamente justificado y aumentaría las posibilidades de supervivencia del resto del grupo (habría más víveres a repartir entre menos bocas y posiblemente menos ideas brillantes que pusieran en compromiso la seguridad e integridad del grupo).

03 premio Darwin

Por otra parte, quizás desearías pasar como zombie auténtico ante un grupo de humanos hostiles, pero si tu camuflaje no es lo suficientemente elaborado como para conseguirlo y te detectan como un humano, muy posiblemente acabarías como en los casos anteriores.

Pasar como un zombie cuando interese y como un humano disfrazado como zombie cuando nos interese aún más es harto complicado, por no decir casi imposible. Se puede optar por llevar un cartel o texto escrito del estilo “ no soy un zombie sino un humano camuflado” o incluso recurriendo al humor, lo que sin duda denotaría humanidad, “no estoy muerto, estoy de parranda”, ya que solo los humanos serían capaces de leerlos y entenderlos, pero sinceramente, según lo conseguido que sea nuestro camuflaje, podría resultar bastante difícil que creyesen el contenido de nuestro cartel. Sin mencionar que en caso de querer pasar desapercibidos, podría resultar hasta contraproducente.

Sin lugar a dudas el lenguaje oral sería nuestra mayor prueba de humanidad, pero puede ser una baza muy difícil de percibir, e incluso imposible, en función de la distancia que nos separe de nuestro observador humano. E incluso una baza extremadamente peligrosa de jugar, en caso de estar rodeado de miles de auténticos zombies.

Aparte de estos aspectos, pequeños matices jugarían a favor o en contra de ser percibidos de una u otra manera ante los ojos de los vivos, tales como movernos con mayor soltura, portar o coger equipo de una forma plenamente humana, emitir algún sonido no deseado , etc. En definitiva, cualquier pequeño matiz de los descritos anteriormente que podría dificultarnos pasar como zombies ante los no-muertos, pero lo suficientemente sutil para que pasase desapercibido ante éstos pero no ante los humanos vivos.

El portar equipo o material de la misma forma que lo portaría un ser humano, especialmente cuando se lleva agarrado con las manos, puede ser muy buen indicativo de humanidad, algo que hay que tener en cuenta siempre en uno u otro sentido. Obviamente el material o equipo que se porte puede ser codiciado por los humanos que nos observen y motivo más que suficiente para que intenten obtenerlo, no siendo en este caso que nos crean verdaderos zombies impedimento para ello ni que se den cuenta que realmente somos humanos camuflados, garantía de que no lo hagan.

04 los zombies no saben coger

La Prueba final

Sea cuales sean nuestros recursos, intenciones y objetivos que queramos conseguir al camuflarnos entre los zombies, es muy importante, siempre y cuando sea posible hacerlo, y aconsejamos fervientemente que así sea, que antes de sumergirnos confiad@s en nuestra capacidad de pasar desapercibidos en medio de la marabunta zombie con nuestro flamante camuflaje anti-zombie, primero lo probemos en unas condiciones controladas de seguridad, de tal forma que no suframos irreversibles consecuencias en caso que no funcione correctamente.

05 prueba final

Para ello deberíamos dejarnos ver o estar próximos a ejemplares de zombies para ver su reacción ante nuestra presencia, pero separados por una barrera física (valla, reja o similar) que impidiese que se abalanzasen a atacarnos en caso de no funcionar correctamente nuestro camuflaje. Así nosotros nos situaríamos a un lado de la valla, reja o similar mientras que en la otra banda se colocarían los especímenes zombies de prueba. Una opción lógica para realizar esta prueba podría ser pasearse por la franja perimetral de nuestro refugio, siempre y cuando éste contase con una barrera física como la descrita anteriormente, aunque habría de tenerse en cuenta la posible excitación que podría producir en los zombies asediadores el ver dentro del recinto tanto a lo que tomarían como un congénere suyo, en caso de funcionar correctamente el camuflaje, como a un humano vivo, en caso de no funcionar correctamente el camuflaje.

En esta primera etapa de las pruebas, sería totalmente contraproducente la presencia de un humano no camuflado, ya que en caso de ver que los zombies de prueba se alterasen no sabríamos discernir correctamente si ello es debido a nuestro mal camuflaje o a la presencia del humano no camuflado.

Otra opción sería hacer la prueba con un zombie inmovilizado, siendo en este caso conveniente que estuviese sujeto o amarrado a un elemento físico y no sujeto por un humano, tanto por lo anteriormente dicho como por aumentar la seguridad del camuflado durante la realización de la prueba.

06 zombie inmovilizado

Aún mejor sería que el zombie o zombies de prueba contasen con un dispositivo físico que les impidiese morder, tipo bozal, pero claro, el colocárselo comportaría una serie de riesgos y materiales que quizá queden fuera de nuestras posibilidades.

También sería interesante la realización de pruebas más elaboradas y en las que cada vez se valorasen uno solo de los aspectos camuflados (visual, olfativo y sonoro) citados en esta serie de artículos, por ejemplo, observando el comportamiento de un zombie de prueba ante un humano camuflado al que solo pueda ver, otra prueba en el que solo lo pueda oler y una última en el que solo lo pueda oir, quedando a la inventiva de los supervivientes como realizar estas pruebas aislando cada uno de los aspectos a camuflar de los otros (quizás poniendo un elemento que impida ver al zombie, como un antifaz, u oír, unos auriculares, u oler…ummm, este último no sé cómo).

07 zombie con auriculares

Una vez superada estas pruebas iniciales de riesgo controlado, sí que podríamos ya aventurarnos de forma más confiada en un entorno externo a nuestro refugio, eso sí, contando con el respaldo y protección de nuestro grupo, para que nos pudiesen socorrer en caso que las cosas se tornaran peliagudas, y no interaccionando con un grupo muy numeroso de zombies que nos ponga en un gran peligro.

En definitiva, someternos a estas pruebas no solo nos servirá para comprobar lo depurado de nuestras técnicas de camuflaje anti-zombie, sino que también nos servirá como ocasión única para aprender más de su comportamiento y perfeccionarnos en su imitación. De todo ello podremos obtener, sin lugar a dudas, valiosa información que podremos utilizar durante la aplicación de nuestras técnicas de camuflaje y que deberemos tener en cuenta a la hora de utilizarlas en el entorno hostil en el que nos movamos, siendo de vital importancia las distancias a las que a pesar de nuestro camuflaje nos detecten como humanos en cada uno de los aspectos que hemos ido citando (visual, olfativo y sonoro) en esta serie de artículos.

Así de esta manera podremos determinar la distancia de seguridad a la que nos podremos acercar a los zombies sin que éstos nos distingan en función de nuestro camuflaje, moviéndonos siempre intentando por todos los medios a nuestro alcance mantenerla, lo cual no será siempre posible, para así evitar exponernos a un riesgo innecesario.

Otros aspectos que también podremos averiguar durante la realización de nuestras pruebas, o ya a la práctica en nuestras salidas a campo, sería determinar las diferentes capacidades de percepción de los zombies en función del entorno, tanto físico como meteorológico, lo cuál podría sernos de gran ayuda para determinar en qué entornos o bajo qué condiciones somos menos vulnerables o en cuales lo somos más.

En definitiva, con las pruebas se pretende conocer y determinar todos aquellos factores que nos permitan afrontar con mayores posibilidades de éxito nuestra peligrosa tarea de camuflarnos para pasar desapercibidos ante los ojos de los zombies (y de los vivos, en caso de ser necesario, aparentando ser un zombie).

08 ¿zombies auténticos?


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