Cómo decía la canción de la Unión, si te deja tu novia, te jodes…pues el Apocalipsis Zombie va a ser como cuando te deja tu novia pero elevado a un trillón.

Camp Lumen

Algo para lo que nunca vamos a estar preparados.

A tod@s, o de lo contrario seríamos unos psicópatas, nos causa dolor y tristeza los acontecimientos trágicos que nos pueden suceder a lo largo de la vida tales como la muerte de un pariente, el desenlace no deseado de una relación amorosa, la pérdida de un amigo, un debacle financiero, etc.
Aunque estos acontecimientos sean previsibles, en cuanto a probables ya que tarde o temprano nos pueden suceder, durante la vida de cualquier ser humano, lo cierto es que nada puede prepararnos para evitar que sintamos los indeseados sentimientos que acarrean. De hecho no tenemos control sobre lo que sentimos o no sentimos, ya que nuestros sentimientos son incontrolables, pero sobre lo que si podemos tener cierto control es sobre lo que hacemos o no hacemos con ellos.

Ante estas situaciones es fácil que tengamos sentimientos de tristeza, impotencia, rabia, etc. y nos dejemos llevar por la nostalgia y la desesperación, entrando en una etapa de decaimiento y apatía que no es intrínsecamente mala, o al menos no lo sería en una situación normal pre- AZ, ya que esta etapa nos sirve para reflexionar sobre los dolorosos acontecimientos que nos han sucedido, asimilarlos y, en la medida de lo posible, extraer las posibles enseñanzas que nos ayuden a afrontar futuras situaciones parecidas con mayores recursos. Visto así, esta etapa de duelo emocional no es, a priori, tan mala como podría parecernos.

El problema radica cuando esta tristeza y apatía se enquista, no se elabora y acaba dando paso a una depresión, arrojando a quien la padece a un pozo del que le suele ser muy difícil salir sin la ayuda de un especialista y que en muchos casos puede desencadenar su muerte, siendo lamentablemente habituales las depresiones que acaban en suicidio.

Kurt Cobain cryinng

Todo esto a lo que me estoy refiriendo y que ya de por sí resulta tan pernicioso en nuestro actual mundo preAZ, resultaría aún peor en el caso de un Apocalipsis Zombie, mermando considerablemente las posibilidades de supervivencia del superviviente corriente.

Así es, no solamente sería la disminución o falta de ayuda, ya sea esta brindada por un especialista o por nuestros seres queridos, ni las consecuencias de nuestra apatía, no es lo mismo no comer durante días en una situación normal que en una situación de supervivencia, sino que el propio entorno al que nos enfrentamos nos resultaría muy duro psicológicamente al tener que enfrentarnos a la resurrección como zombies de nuestros conocidos y seres queridos.

Que tod@s vamos a palmarla algún día, al igual que nuestros conocidos y seres queridos, es algo que de sobra sabemos. Ley de vida le llaman. Pero a pesar de ello es una certeza que dejamos arrinconada en un olvidado y oscuro rincón de nuestra consciencia, pues aunque cierta y aceptada, esta premisa no resulta grata y la dejamos allí para que no nos moleste y nos condicione negativamente en nuestra vida obsesionándonos con nuestra muerte y la de nuestros seres queridos.

Pues bien, si ni tan siquiera estamos preparados para asimilar y superar esta imperturbable ley de vida sin padecer tristeza y sufrimiento, insisto, porque de otra manera seríamos psicópatas sin sentimientos, ¿cómo creéis que vamos a reaccionar al encontrarnos, en el caso de un Apocalipsis Zombie, viendo que nuestros seres queridos no solo mueren sin que podamos evitarlo sino que además vuelven como zombies ansiosos por devorar nuestra carne?

Dawn of the Dead

Obviamente, si no estamos preparados para enfrentarnos a la muerte de nuestros seres queridos, mucho menos lo vamos a estar para enfrentarnos que vuelvan como zombies.

Reflexionad sobre ello con detenimiento la próxima vez que penséis lo “guay” y divertido que sería sobrevivir a un Apocalipsis Zombie.

No, sobrevivir no tiene nada de divertido. Y sino que se lo pregunten a cualquiera que tenga que caminar varios quilómetros cada día para conseguir un poco de agua o sustento. Desde nuestra acomodada vida, rodeados frecuentemente de cosas que realmente no necesitamos, no nos damos cuenta de las consecuencias que un Apocalipsis Zombie realmente conllevaría. Pero ese es otro tema, y en esta serie de artículos quiero centrarme en como superar, o más bien sobrellevar, las grandes pérdidas que un Apocalipsis Zombie conllevaría en nuetras vidas de tal forma que menoscaben lo mínimo posible nuestras posibilidades de supervivencia.

Porque, al fin y al cabo, de lo que se trata es de contar con las mayores posibilidades para sobrevivir.


One Comment on “Superar la pérdida”

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  1. FanZ says:

    Interesante artículo, aunque estoy de acuerdo que para algunas cosas como la muerte de un ser querido no estamos nunca preparados y mucho menos para
    una situación tan tremenda como una AZ, creo que hay que relativizar.

    Si bien un desliz financiero puede ser una situación reversible, dejar o que te deje una novia/o tampoco tiene porqué significar un drama. Si bien los novios/as vienen y van, en definitiva son relaciones sin trascendencia que no funcionaban y no han prosperado, son “perdidas relativas”. Aunque fueran experiencias llenas de expectativas, no evolucionaron en lo que sería un vinculo sólido o un pilar vital, cosa que sí lo sería una pareja o un/a verdadero/a compañero/a.

    A mi modo de ver, sin embargo, el fallecimiento de un familiar o ser querido al que estamos especialmente unido y suponen un refuerzo emocional,
    es una situación profundamente traumática y que nos puede alterar la vida e incluso cambiar nuestra forma de ser y ver las cosas para siempre.
    Cuando se nos muere alguien, una parte de nosotros también lo hace. Es sobre todo una situación irreversible que sucede
    sin ser fruto de ninguna decisión y siempre requiere del duelo y sus etapas para asumirlo. Nunca se está preparado para lo que supone,
    se de de forma súbita o esperada debido a una enfermedad mortal. Aunque sea ley de vida, por mucho que uno se crea mentalizado para ello.

    Un duelo es algo muchísimo mas duro, profundo y trascendental de lo que viene a ser una ruptura amorosa, hay un abismo emocional entre lo que se siente/sufre cuando te deja/dejas una novia/o o por un amor no correspondido y todo lo que nos sucede con la muerte un ser querido.
    Según la psiquiatra E.Kübleer-Ross, el duelo lo forman 5 etapas emocionales y mentales sucesivas ( negación, ira, negociación, depresión y aceptación), por las que llegamos a asumir esa pérdida. Aunque no todas las personas pasan por todas ellas.

    Dicho esto, creo que un AZ supondría una vuelta de tuerca demencial y deshumanizante a situaciones tan intensas y humanas como el duelo
    ante el fallecimiento de un ser querido. Primera porque la vida y el entorno no daría tregua, tendríamos tanta presión ambiental por nuestra
    supervivencia que no se nos concedería el tiempo personal que requiere un duelo, ni habría tiempo para los rituales que se requieren.

    Por otro lado, la muerte dejaría de tener el mismo significado que conocemos. Creo que esto sería lo más desconcertante. No volvería a ser lo mismo, pasaría a existir una intrusa no-muerte mucho más cruel que la muerte en sí misma.Sería una sátira cínica, nihilista, implacable y mucho más amenazadora y antinatural. Si bien hay que dejar morir lo que tiene que morir, esto ya no sería posible en un AZ,
    Hasta la muerte quedaría corrompida y despojada de su esencia sin su lado humano. Una muerte sin funerales, los cementerios ya no serían el lugar pacífico donde dar culto al pasado extinto, expresar el anhelo y abrazar la tristeza o reflexionar.

    Que uno de nuestros familiares reviviera como zombie sería un estallido en la sesera a nuestra comprensión y dinamitaría las emociones que evolucionan en el contexto de un duelo. Volver a ver un familiar convertido en Z,…. ¿haría saltarnos la etapa de negación o superarla en tiempo récord al ver que esa persona ya no será nunca lo que era? O, ¿ al verla “animada” nos aferraría aún mas a negarnos a la realidad y nos aferraríamos a la esperanza que habría una cura y volvería a ser todo como antes?.

    Cuando perdemos a alguien así decidimos cómo lo recordamos, como fué en vida y las experiencias que vivimos y lo que nos transmitió, sus recuerdos, su referente y la huella que dejó.
    Pero que regrese como Z, un ser “animado” pero hueco por dentro, sin ser la persona que era, “sin alma”, sin voz, amenazante e incluso lo tuviéramos que destruir…
    Nos volvería un poco más locos. Lo veo delicado, mucho mas confuso y turbador, como para perder la cordura definitivamente!.

    Pensar en todo esto sobrepasa mi capacidad y conocimientos. En definitiva, creo que en un AZ nuestra psique acabaría bastante tocada -tanto o más que en una guerra -y la gente estaría bastante trastornada por lo excepcional de la situación y las situaciones límites continuas a las que se vería expuesta.
    Quizá sería lo más parecido al infierno o al purgatorio.

    Creo que en el artículo se usa erróneamente el concepto de psicópata, ya que por definición mas que personas carentes de sentimientos, éstos tienen sentimientos (son grandes egolatras y narcisistas), pero con la empatía y el sentimiento de culpa muy atenuados. No tener sentimientos o no poder mentalizarlos o verbalizarlos sería otro tipo de trastorno. Aún así he entendido el sentido que se le quiere dar.

    Por ultimo, y volviendo al AZ, creo lo único que nos uniría y mantendría a flote es algo tan viejo como el miedo a desaparecer , algo tan imperante como estar vivo y el sentimiento de identidad. Por ello el instinto de supervivencia, es lo que nos ayudaría a brujulear cada situación en la que tendríamos que buscar el cómo y el con quién sobrevivimos, olvidando los porqués.

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