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Categoría: Relatos

Cualquier dia…

Me he levantado con la espalda dolorida, regalo del mucho tiempo invertido en mi descanso, y me he arrastrado hasta la cocina. Como un autómata he empezado a prepararme un “tallat”. Mientras se calentaba la leche, husmeaba por los armarios comprobando si todavía quedaba algo sólido que llevarme a la boca. El haber tenido que trabajar todo el finde y que las tiendas cerrasen, o tuviesen el horario restringido, a causa del puente no me ha facilitado la logística de avituallar mi casa precisamente. Los armarios estaban prácticamente vacíos, así como el frigorífico. Lo único que he encontrado son varias barritas energéticas a punto de caducar.

Hoy podría ser el día, de hecho cualquier día podría serlo, y no tendría ánimo ni nada de comida con la que enfrentarme a él…

El Apocalipsis Zombie llegará el día más inesperado, indiferente a nuestras expectativas diarias, sin tener en cuenta si estamos rebosantes de energía o sumergidos en un proceso depresivo. No respetará nuestras esperanzas ni nuestros deseos ni tendrá en cuenta si tenemos la despensa llena o si hemos salido a correr solos esa mañana. No respetará ni el descanso de los muertos, así que por qué iba a ser más condescendiente con los vivos?. Vivos que sumergidos en su rutina diaria, trabajo, estudios, responsabilidades, son los que caminan como verdaderos muertos vivientes, no los zombies que se alzarán el día menos pensado, cualquier día de estos…

Afuera hace un tiempo de mierda y tengo tres días por delante de fiesta en los que quiero estar incomunicado, pasar desapercibido por el mundo que me rodea. Tengo barritas energéticas y multicereales con las que alimentarme y botellas de agua que beber (sin contar el suministro de agua de lluvia que podría “recolectar”). Pero sobretodo tengo la firme convicción que la mejor manera de aprender es, después de asentar unas mínimas bases con la teoría, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos.

Sí, hoy podría ser el día de la llegada de los no-muertos y me pregunto si sería capaz de sobrevivir o sucumbiría al certero destino que le aguarda al aproximadamente 99’9% de la población mundial. Sobreviviría comiendo barritas energéticas y bebiendo agua de lluvia sin llamar la atención de los zombies? Así que he pensado averiguarlo…

Lo primero, para que la prueba práctica sea representativa, he de establecer unas breves reglas que rijan la misma. Como representa que el Apocalipsis Zombie ha comenzado en el mismo momento que he salido de la cama, a eso se le llama levantarse con el pie izquierdo, y que solo dispongo de mi mismo y de lo que tengo en el piso, he de cumplir las siguientes condiciones:

1) La durada de la prueba será de 3 días, siendo hoy el primero y acabando el jueves día 19 a las 09:00 (AM). Este hecho no responde a ningún criterio científico ni a que estadísticamente sea representativo, sino que solamente se debe a que no dispongo de más tiempo libre (entro a currar el jueves a las 9 de la mañana).

2) Durante el período de duración de la prueba estaré aislado, solo, tal como estaría si fuese el único superviviente. He de pasar desapercibido para el resto del mundo puesto que el resto del mundo representará el papel de los zombies. Así, si consigo que durante estos 3 días nadie me vea, haga lo que haga, significará que he sido capaz de sobrevivir. Por el contrario, si alguien me ve, los zombies habrán detectado mi presencia, por lo que me habré metido en un gran lío. De todas formas hasta que alguien me toque, llame a mi puerta con la clara intención de verme o se meta en mi piso por sus propios medios no representará que he sucumbido ante sus hambrientas bocas y me habré convertido en la merienda de un grupo de zombies.

3) Durante el período de duración de la prueba solo puedo consumir aquéllos alimentos de los que dispongo en el piso así como los que me procure por mis propios medios (nada de comprar, entre otras cosas porque incumpliría la condición nº2). Con el agua actuaré de idéntica forma. Las existencias de las que dispongo son: 1 barrita de 60 gramos sustitutiva de una comida, 6 barritas de 25 gramos de plátano (de las que ya he comido 2 para desayunar) y 5 barritas de 25gramos de chocolate. Respecto del agua, tengo 4 botellas enteras de 1’5 litros y una que apenas he bebido 1/3.

4) Durante el periodo de duración de la prueba no puedo disfrutar de los privilegios de nuestra cómoda vida occidental pues en caso de ataque zombie, los suministros de agua corriente, gas y electricidad serían los primeros en interrumpirse. La única excepción a esta condición será el uso del portátil, que por alguna de esas casualidades de este mundo, había cargado antes que el suministro eléctrico se cortara. De todas maneras el uso que haré de él será muy limitado, destinándolo tan solo a anotar en él las sensaciones, las ideas y los sucesos acontecidos durante la realización de la prueba.

Supongo que he obviado muchas cosas para que realmente esta prueba tenga rigor científico, como haberme realizado un chequeo médico antes para poder comprobar que variaciones se producían en mi estado de salud. Pero como ni tan sólo tengo una báscula en el piso, tendremos que confiar en mis anotaciones para ver como evoluciona una persona sometida a la llegada, simulada, de los no-muertos. Pues ya está, tengo ganas de quedarme aislado, tengo comida y tengo agua…la experiencia práctica ha comenzado!!

Alerta zombie en Guatánamo

El sobre estaba muy sucio, y algo húmedo. Destacaba en el correo, entre mi subscripción a la revista “El científico loco” y el tercer fascículo de “Construya un bazooka de la segunda guerra mundial” que venía a nombre de ZombieHunter.

– ¿Vaya, qué es esto?

– No lo sé – respondió ZH mientras arrebataba rápidamente su fascículo de mis manos. – Pero huele fatal.

– Yo no huelo nada.

– Huele como a pescado. Igual es una carta amenaza, como en esa pelicula en que un hombre despiesta con la cabeza de su caballo en la cama. Pero con tu pececillo de colores.

– No tiene gracia – dije, mientras de reojo comprobaba que Humpton seguía moviendo sus aletas en su pecera. – No lleva remitente, ni dirección. Simplemente pone TZSS en el sobre.

Lo abrimos, y dentro apareció esta foto:

En el reverso de la foto estaba escrito, aunque más bién garabateado, “Guantánamo 22/08/06”. Era difícil de leer ya que estaba muy sucia, y realmente olía muy fuerte, como a pescado.

Ese es el mono naranja que llevan los presos de Guantánamo. Estoy harto de verlos en las notícias donde hablan de torturas en esa carcel… y eso que lo lleva parece ser un podrido.

Rápidamente nos conectamos a Google para encontrar más información al respecto, o alguna fotografía. Encontramos fotos de los presos que efectivamente coincidían con la vestimenta del podrido, y un artículo en la Wikipedia bastante interesante. En él vimos que hay presos en esa cárcel que han sido recogidos del mar, algunos provienen de Cuba, otros de EEUU, y otros de Haití (cuna del vudú y una región con un alto porcentaje de apariciones de zombies). Es curioso que siguiendo simplemente tres enlaces de la misma wikipedia lleguemos a leer la palabra “zombie”, a solo tres clicks de Guantánamo.

¿Qué demonios estará pasando ahí dentro? ¿Tanto secretismo con las actividades que ahí se realizan es por las torturas a prisioneros de guerra, o hay algo más? ¿Y cómo ha llegado esta foto a nuestras manos, si la localización de nuestro cuartel es secreta?

Microrelato

Este microrelato lo escribí en los comentarios de Mundo Cadaver: Apocalipsis Zombie (un blog que no puedo dejar de recomendar). Os animo a mandarnos alguna microhistória o lo que queráis a nuestro mail que aparece arriba.

Porque la felicidad, como todo, depende siempre de los ojos con que se miren.

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Diario en los suburbios: Felicidad

Llevo varios dias perdido por las calles, a veces más desiertas y a veces más pobladas que nunca. Siempre me he sabido desenvolver bien por las calles, así que al principio no tuve ningun problema. Parecía que todo el mundo se estuviese volviendo loco, pero nadie me parecia prestar atención, despues de todo es muy habitual verme pasear por las calles, saludando al personal alegremente. Grácias a mi cándida sonrisa siempre he conseguido alguna limosna.

De repente, la gente en las calles empezó a desaparecer.

En dos dias, esas calles transitadas que siempre evitaba cruzar y que tantos sustos me habían dado estaban desiertas. Solo pasaban por ellas algunos vehiculos pesados, muy grandes y ruidosos. Pero mientras tuviese mis cubos de basura, no era difícil conseguir alimento. Cómo és la gente, si supieran la cantidad de alimentos que desperdícian… creo que ahora más de uno se estará dando cuenta.

Al cabo de unos dias, empecé a ver por la calle a gente, pero parecían idos totalmente. ¡¡Y hasta olían peor que yo!! Tenian muchas manchas y heridas que no había visto nunca, y aún así seguían moviendose. Alguno intentó alcanzarme, pero tras años de vivéncia en las calles algo que se adquiere es agilidad y velocidad..

Mis pasos me llevaron cerca de un grupo de gente que se juntaban detras de unas vallas. ¡Y dentro estaban cocinando! Joder, que bien olía…

Estuve un par de días merodeando hasta un dia que me pude colar detrás de un camión, pero la gente al verme empezaron a gritarme y a apedrearme, con lo que volví a salir por donde había entrado. Habia mucho ruido y corrí, y corrí mucho. Pero seguía teniendo hambre, así que tenía que entrar ahí dentro.

Esperé a la noche, y despues de pasar a través de muchos coches destrozados llegué a las vallas. Habia gente fuera pero me hacían caso omiso, aunque yo no podía hacerlo de ellos. Madre mia, que peste que echan…

Encontré en un rincón una zona del vallado por donde creí que podría pasar por debajo, pero me quedé encallado. Mientras hacía ruido intentando paasr, la gente de fuera me debió oir y se acercaron a ayudarme. En el fondo no deben ser tan malos, siempre caigo simpático a la gente. Empezaron a arremeter contra la valla, algunos de ellos me pisaron, pero consiguieron tumbarla, y yo con un salto liberarme de mi prisión de alambre.

Entonces ví que empezaban a pelearse con la gente de dentro, se escuchaban explosiones y ruidos de disparos, muhos gritos… mientras tanto, yo encontré en un rincón comida.

Estaba todo el mundo muy ocupado, así que literalmente me puse las botas haciendo gala de una de mis hablidades desenvolupadas en la calle, tragar sin apenas masticar. Salí de ahí con un pedazo de ternera que me era difícil arrastrar, pero lo conseguí.

La gente seguia peleándose y gritando, pero cada vez menos, hasta que se hizo el silencio.

En ese silencio estoy ahora, escondido en un rincón y durmiendo, con esa ternera bien enterrada en uno de mis escondrijos. Solo falta que aparezca un gato para salir ladrando detrás suyo y el dia será perfecto.

Raccoon City – El Diario del Guardia

9 de mayo de 1998

Esta noche he echado una partida de poker con Scott y Alias del departamento de seguridad y Steve del de Investigación. Steve las tuvo todas consigo, pero yo creo que estaba haciendo trampa. ¡Maldito sea!

10 de mayo de 1998

Uno de los mandamás me dejó a cargo de una nueva criatura. Parece un gorila sin pelos. Según las instrucciones debo alimentarlo con animales vivos. Cuando le eché un cerdo, la criatura empezó a jugar con él… le arrancó las patas y les sacó los intestinos antes de empezar a comérselo.

11 de mayo de 1998

A eso de las 5 de la mañana Scott me despertó. ¡Vaya susto que me dio!, llevaba puesto un traje protector. Me tendió uno y me dijo que me lo pusiera.
Por lo visto, se había producido un accidente en el laboratorio del sótano, sabía que tarde o temprano algo así sucedería. Esos bastardos de investigación nunca descansan, ni siquiera de noche.

12 de mayo de 1998

Llevo el maldito traje espacial desde ayer. Me estoy empezando a poner verdoso y me pica por todas partes. Esos perros mugrientos se me han quedado mirando de una forma que no me gusta nada, así que hoy no les he dado de comer. ¡Para que aprendan!

13 de mayo de 1998

Hoy he ido a la enfermería porque tenía la espalda hinchada y me picaba. Me la han vendado y me han dicho que ya no necesito llevar el traje. Tengo mucho sueño, lo único que quiero hacer es dormir.

14 de mayo de 1998

Esta mañana he visto que me ha salido una enorme ampolla en el pie. Y al final no me quedó otra que arrastrar el pie hasta la perrera. Estaban muy calladitos, lo que no es nada normal.
Entonces me di cuenta de que algunos se habían escapado. Quizás es su revancha por no haberles alimentado durante los últimos tres días. Si alguien se enterara, estoy apañado.

16 de mayo de 1998

Corren rumores de que dispararon al científico que intentor escapar de la finca ayer por la noche. Estoy ardiendo y me pica todo el cuerpo. Para rematar las cosas estoy sudando como un pollo.
Me rasqué un poco el brazo donde me picaba y se desprendió un trozo de carne putrefacta. ¿Qué diablos me está pasando?

19 de mayo de 1998

Sin fiebre pero pica. Hoy hambriento y comí comida de los perros.

21 de mayo 1998

Pica pica Scott vino con cara fea así que maté. Sabroso.

4 / /

Pica. Sabroso.