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Autor: Zombie-hunter 1

Planes con antelación

Te zafas del agarre del primer “aquello” que se te abalanza y aprovechando el impulso empujas a otro que no habías visto. El pasillo esta despejado, almenos la parte que te queda hasta llegar a la ventana. Corres hacia ella porque es la única salida que tienes libre y el recuerdo de tu madre echándote bronca para que no bajaras por allí, cuando te escapabas para emborracharte con tus amigos, se te abalanza encima, pero no tan rápido como el “aquello” que acabas de empujar…

El miedo te hace reaccionar. Tú continuas con vida, ellos no…Saltas por la ventana, o mejor dicho, te precipitas por ella nada más acabas de abrirla. Ruedas por el tejado y milagrosamente consigues agarrarte a algo que frena ligeramente tu caída…con un golpe seco llegas a la parte del patio trasero. Sientes dolor, pero el chute de adrenalina que corre por tus venas es suficiente como para mantenerte anestesiado. Con todo, a tus piernas le cuestan reaccionar cuando decides ponerte en pie y correr hacia la puerta trasera del garaje. Entre maldiciones ruegas por no tener nada roto. La puerta está cerrada, así que utilizas tu magullado codo derecho para romper un par de vidrios y poder colar la mano a través de la lacerante abertura. Duele, pero el miedo que sientes te empuja a hacerlo….

De repente el miedo que sentías por tu vida desaparece…escuchas los ladridos de tu perro mientras la puerta se abre a cámara lenta. Tu tienes escapatoria, él continua encerrado…titubeas un instante porque sabes que el tiempo apremia, así que sales disparado cruzando el patio en dirección a su cercado. Se abalanza en cuanto llegas a la puerta, pero al reconocerte deja de ladrar nervioso y se te queda mirando con cara de bobo mientras menea la cola. “Puto perro” piensas mientras le abres la puerta, intentando de esconder la alegría que sientes al saber que te acompañará…pero dura poco, sabes que posiblemente uno de los dos acabe siendo la comida del otro si todo va mal. Te quedas ensimismado con este pensamiento, pero los ladridos te devuelven a la realidad….

Justo delante de tí, en medio del patio hay uno de esos apestosos tambaleantes. Se interpone entre tu y la puerta del garaje, tu única escapatoria. De nuevo el recuerdo de tu madre te viene a la cabeza, esta vez echándote bronca por no ser ordenado y dejar todo por el medio en el patio. Nunca habías estado tan contento de no haberle hecho caso. Coges la pelota de basket del suelo, corres a su encuentro y cuando estas lo suficientemente cerca se la tiras con toda la rabia que sientes dentro y que expulsas con ella. La pelota golpea violentamente en su rostro, por llamar de alguna manera a esa mueca sanguinolenta, y escuchas claramente como se fractura el tabique nasal. La cabeza se le va para atrás, trastabilla, se desequilibra pero no cae…demasiado cerca y demasiado rápido para frenar, saltas y le propinas una patada. No te esperabas que reaccionase tan rápido!. No esperabas que fuese capaz de zafarse y cogerte por la pernera del pantalón. No esperabas darte esta ostia. No esperabas encontrarte boca al suelo saboreando tu propia sangre mezclada con arena…

Ya no escuchas a tu perro ladrar mientras esperas el golpe de gracia, lo escuchas gruñir lastimeramente. No!!, no es él, es “eso” quien ha gruñido al recibir una dentellada!!. Estirando a conseguido sacártelo de encima, pero solo un momento. De un zarpazo a tenido que soltarlo y aunque te alegras que halla podido esquivar el ataque, te das cuenta que ahora “eso” vendrá a por ti. Efectivamente así lo hace, abalanzándose mientras emite un gruñido de rabia…buscas rápidamente algo y allí está. Te estiras todo lo que puedes y consigues alcanzar el skate. Lo coges por el eje de las ruedas y te reincorporas impulsándote enérgicamente. Justo en ese momento ves como “eso” salta hacia ti, ves su cara furiosa, su boca abierta, la sangre que le sale a raudales de la nariz amorotonada. Skate y cabeza se encuentran violentamente. Puedes ver como el filo del skate golpea en su sien, pero no te esperas a ver el resultado. Antes que un sonido sordo te anuncie que el cuerpo ha llegado al final de su recorrido, el suelo, ya te has incorporado y corriendo has salvado la distancia que te separaba de la puerta del garaje donde te esperaba tu fiel mascota. Pasas dentro y cierras la puerta de espaldas, como si sirviese de algo…

Sin desperdiciar un momento entras dentro de tu vieja ranchera blanca, aunque primero se te cuela tu cánido amigo, lanzando el skate a los asientos de detrás. Das al contacto y por el equipo de audio empieza a sonar “Stairway to heaven”, de los Zeppelin. Enciendes el motor tras una eternidad esperando a que se apague la luz de los calentadores. La robusta puerta del garaje continua cerrada. Te giras para el lado del copiloto y con un gesto de cabeza en la dirección de la puerta le indicas al perro que vaya a abrirla. No sabes el porqué pero estas seguro que te ha entendido, quizás porque su reacción es esconderse debajo del salpicadero. –Sabia que me iba a tocar a mí-, dices mientras sales del coche. Dejas la puerta abierta porque no piensas tardar mucho en volver. Giras la cerradura, aspiras una gran bocanada de aire y empujas hacia arriba la puerta. Sientes, y escuchas, un golpe seco y por el rabillo del ojo ves como una figura cae hacia atrás. Portazo, embrague, primera, embrague y acelerador….sales derrapando hacia la calle y atropellas a una de las figuras que se te abalanzan. Podrías haberla esquivado fácilmente, pero no pagaste casi 400 por unas nuevas defensas cromadas para ir esquivando “cosas”. Pulsas una tecla y el cargador salta empezando a sonar “So what” de Metallica; esta si es una canción acorde con lo que está sucediendo…

Y ahora qué? En tu mente se forma su nombre…no te ha hecho ni puto caso, sobretodo últimamente. No te llama ni contesta a tus llamadas. Ya ni tan siquiera te ofrece una mala excusa para no quedar contigo. No significas nada….de un suspiro te deshaces de tu lúgubre pensamiento. Irás a su casa y te montarás una escena de rescate. Quién sabe, quizás con el fin del mundo a la vuelta de la esquina se lo piense…sobretodo si llegas antes que cualquier otra persona!!

Pero necesitas armas!! El skate no es precisamente muy temible. Buscando mentalmente una armería recuerdas que hay una casi de camino. Bueno tienes que dar un pequeño rodeo, pero valdrá la pena. Llegas sin dificultad, frenas bruscamente y te plantas delante de la puerta. Golpeas con el skate rompiendo el vidrio. Que raro, ninguna alarma suena…Metes la mano y consigues abrirla. Miras a un lado y a otro para ver si viene “algo” o alguien pero la calle parece desierta. Además Fabricchio te avisaría si alguien se acercase (sí, así se llama el perro, pasa algo?!). Lo que si ves es un carro de supermercado allí al lado. Uno de esos que suelen llevar los vagabundos. Como no quieres malos entendidos con su dueño, al que por cierto no ves, lo vuelcas depositando su contenido en el suelo. Corres hacia la armería y cuando entras dentro de ella tu piernas flaquean al ver el espectáculo de su interior…
Alineadas en filas perfectamente paralelas, distribuidas en una fascinante armonía tal y que no hay palabras para describirlo, toda una colección de multitud de armas se extiende delante de ti hasta donde abarca tu mirada. Pistolas de acabado negro mate con una preciosa etiqueta con el precio colgando de un delicado hilo de algodón atado al guardamonte del gatillo. Revólveres niquelados que por el tamaño crees sirven para cazar elefantes. Colgadas de la pared, postradas cual obras de arte, multitud de escopetas de corredera y automáticas, algunas con linternas o dog-sight incorporados. Y al fondo, en un armero de madera exótica, en perfecto orden colocados, los fusiles de asalto. Toda una colección? Joder, crees a que todas las armas del mundo están allí postradas delante de ti, al alcance de tu mano. Te ha tocado la lotería, tan sólo tienes que cogerlas y volver para el coche…

Sabes, cuando sueño me gusta hacerlo con dos o más “damas” de curvas vertiginosas que no tienen otro objetivo en su vida que complacerme hasta en mi más insignificante deseo. Porque créeme, si esperas que el día que se produzca un ataque zombie vas a conseguir llegar iles@ a una armería donde vas a poder abastecerte sin problemas de armas para poder rescatar a tu chic@, es eso justamente lo que estás haciendo, tener un puto sueño…

Despierta ya!!. Esto no es USA. Existen las verjas, rejas, persianas metálicas. Existen las alarmas. Existen Los cristales blindados y las cerraduras de seguridad así como las cámaras blindadas en donde por normativa se han de guardar las armas o partes de éstas (para que así sean inservibles). Pero por encima de todo existen los armeros cabreados y sin humor, expertos tiradores y que en el caso de un ataque zombie lo más probable sea que se refugien allí (suponiendo que no tengan ya su propio domicilio encima de la tienda), tanto como para estar seguros como para defender sus intereses de saqueadores como tú…trata de explicarle lo de la hecatombe zombie a distancia a alguien que te está disparando y que por encima de todo no quiere escucharte. Eso sin contar con las fuerzas y cuerpos de seguridad, que cuando se lo proponen pueden realizar muy bien su trabajo. Te lo aseguro…

Si te he soltado todo este rollazo de casi 4 folios es porque quería captar totalmente tu atención para que te quedase bien claro lo que te tengo que decir: si no tienes un arma y no sabes utilizarla antes de que se produzca el ataque, tienes todos los números para convertirte en la cena…

En definitiva, que hay que hacer planes con antelación…….

Quería hacer esta “breve” introducción porque el tema es muy importante y, debido a la influencia de las películas, suele ser descuidado. Para sobrevivir necesitarás de varias cosas y has de establecer un orden de preferencias. Según mi criterio en este orden:

1)Aire.
2)Armas.
3)Agua potable.
4)Comida.
5)Refugio.

El aire, aunque de mala calidad, lo tenemos asegurado, así que lo siguiente que hay que tener y saber utilizar es una o diversas armas. Hago hincapié a que saber utilizar un arma no solo quiere decir en saber como hacer que sea más peligrosa para los otros que para nosotros, recordar la escena de “Dawn of the dead” en la que se habla de la parte peligrosa y de la que no lo es de una escopeta. Una escena ficticia que, lamentablemente, ejemplifica la vida real. Hay que tener cierta pericia en su utilización y solo hay una forma que yo sepa para conseguirlo, practicando.

Como todo esto se ha de hacer con antelación, y por lo tanto dentro de la legalidad vigente, intentaré que todos mis “consejos” no os hagan ser unos delincuentes. Vamos, que no quiero saber ni que me pidáis nada de ilegal. Queda claro?. Una vez halla ocurrido el ataque las cosas cambiarán, pero hasta entonces hay que cumplir la ley. No quiero que seáis un@s chic@s , mal@s, ok?.

Tampoco se necesita mucho. Una arma principal (de fuego larga), un arma blanca (que no necesite munición) y una arma secundaria (de fuego corta), justamente en este orden. En definitiva, que para estas navidades ya podéis pedirle a los reyes magos que os traigan una escopeta de corredera de galga 12.

Por qué? Lo veréis en las siguientes entregas.

Ah!, quién no esté de acuerdo en cualquier de las cosas que he dicho, que posteé y explique sus argumentos para poder rebatirlos. Para sobrevivir hace falta pensar y tener criterio propio, así que no os creaís todo lo que os dicen, ni tan siquiera lo que digo yo. Pensad por vosotros mismos…y dormid con un ojo abierto!!