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Categoría: ZomBiologia

El consultorio del Dr Z

(Imagináos que suena una musiquilla a lo Corín Tellado, Encarna de noche o algo así…).

Estimado y bien ponderado amigo J.A., debo decirte que lamentablemente no existe actualmente ninguna cura al respecto. No obstante es muy valiosa la información que compartes con nosotros, ya que avisaremos a nuestros aliados en Méjico para que estén alerta acerca del tema. Pueden empezar a tener problemas, y estaría bien poder identificar la variante del virus «Lázarus» que infectó a ese hombre en primera instáncia, y a tu hermana después.

En cuanto a tu hermana puede ser peligroso, MUY peligroso tenerla en casa. Si aún no se ha desarrollado el virus lo suficiente tal vez puedas maniatarla y sobretodo amordazarla. Si se da ese caso, avisanos y un equipo preparado vendrá a recoger a la enferma. Tenemos ínfimas posibilidades, seré sincero, pero en esas posibilidades está la de que la humanidad sobreviva a esa plaga, y no pensamos rendirnos.

En el caso de que creas que puede ser peligroso, no te arriesgues, no vale la pena. Piensa que ahora mismo no es tu hermana, si está demasiado violenta ya no hay cura posible, y tu hermana solo es un cascarón del «demonio» que lleva dentro. Tienes que destruirle el cerebro. Te aconsejo eches un vistazo al apartado de Zombiologia para informarte del tema, y antes de pasar a la acción y cometer alguna locura o error que puedan ser fatales para tí, otra lectura recomendada es nuestro artículo sobre consideraciones legales.

Te deseamos mucha suerte y esperamos noticias tuyas. Nos dejas preocupados.

Un abrazo

El Zombie: Debilidades

¿Se puede electrocutar a un zombie? ¿Si se le prende fuego, arde como una cerilla? ¿Que ocurre cuando se le separa la cabeza de fuego?

Antes de todo, reflexionemos sobre el tipo de zombie que estamos tratando. Hablamos de un zombie formado a partir de una infección vírica que ha atacado al sistema nervioso de un ser humano, haciendo que éste deje de sentir dolor y impulsos externos. En principio no se ha investigado lo suficiente sobre qué otros impulsos nerviosos son afectados, sabemos que conservan la vista, el oido y el olfato, en algún caso aumentando la poténcia de estos últimos. El virus causa que ciertas regiones del córtex cerebral dejen de funcionar, otras han sido dañadas en el proceso de infección al no recibir bombeo de sangre durante un periodo de tiempo.

Esta introducción nos hace tener una clara idea de lo que es un zombie: un ser humanoide que no siente dolor, con las facultades mentales disminuidas y altamente violento y agresivo.

Refiriéndonos a las tres preguntas cuestionadas al principio, podriamos resolverlas ahora fácilmente.

Se puede eletrocutar un zombie, claro que si. Despues de todo una electrocución no es más que una exposición a una fuente de energia muy potente que quema la carne y transmite esa electricidad por el sistema nervioso. No se ha visto que eso acabe afectando al virus, con lo que una posible cura con tratamientos basados en descargas eléctricas no es posible. Si esa descarga es lo bastante prolongada y fuerte, puede acabar prendiendo en llamas al cuerpo, que mientras le funcione el cerebro seguirá en estado de «animación». Un claro y reciente ejemplo del tema se vé en «La tierra de los muertos», donde se protegen las ciudades con alambradas electrificadas donde los zombies se quedan enganchados hasta que se les frie el cerebro o arden en llamas.

De la misma manera, si prendemos el cuerpo de un zombie éste se acabará quemando, evidentemente, siempre y cuando el fuego tenga una materia combustible. Si lanzamos una antorcha encendida a un zombie, éste no arderá porque se le encienda la piel, sinó por extenderse las llamas por la ropa. En cambio si lo hacemos con una fuente de calor prolongada, ya sea con un coctel molotov o un lanzallamas, la exposición prolongada a esa fuente de calor es lo que hace que las quemaduras sufridas por el zombie acaben destruyendo su cerebro y/o sus sistema nervioso.

¿Qué ocurre cuando le cortamos la cabeza a un zombie? Pues apartándonos de las viejas películas de zombies de los 80 donde el cuerpo seguia avanzando sin ver nada y la cabeza seguia por su cuenta, realmente la cabeza si que seguiría viva al conservar el cerebro intacto. El cuerpo, en cambio, sería objeto de espasmos durante unos segundos hasta finalmente dejar de funcionar.

Con lo que para eliminarlo, la mejor manera es destruir su cerebro, ya sea quemándolo, con un disparo o un arma contundente. No hablamos de «lesionar», sino de «destruir».

Querría terminar el artículo dejando algunas cosas claras: Todo esto son nuestras teorías, són las que más creemos que se acercan a la realidad, lo que no quita que alguien diga «yo no he visto eso, he visto otra cosa». Creo que ese dia ya poco va a importar todo esto, no? En esto consiste nuestro trabajo, en la prevención.

Por cierto, ya que hemos hablado del tema de la infección vírica… me gustaría abrir un proceso de selección/votación sobre qué nombre podríamos ponerle al virus-zombie.

Podeis dejar vuestras sugerencias en los comentarios

Actualización: En un artículo en Genciencia donde hablan de la combustión espontánea explican el proceso de un cuerpo humano al quemarse.

Orígenes 2 – Virus zombie (Parte 2)

En esta segunda parte del artículo vamos a analizar los diferentes estados por los que pasa un contaminado por el virus solanum, según el libro de Max Brooks The Zombie Survival Guide.

Como ya hemos visto, dependiendo del tipo de contagio dependerá la rapidez del inicio de la infección. Hablaremos del inicio de esta a partir de que el virus entre en contacto con la sangre.

Quiero agradecer desde aquí el sacrifio involuntario de Lázaro, mi ayudante, el cual se contaminó por accidente manipulando unas muestras de sangre contaminada, y solo nuestra rápida actuación aislándolo en una sala de contención nos salvó a todos de ser atacados. De la observación de Lázaro hemos podido tomar estas notas.

Hora 1: La zona infectada presenta una coloración entre marrón y lila, Lázaro está muy pálido y sufre de constantes sacudidas de dolor. Le ofrecemos una muerte rápida, pero entre gritos nos dice que no. Él quería donar su cuerpo a la ciencia, y sabe que ya está muerto. Un chico muy valiente. Le colocamos unos sensores que nos avisarán del estado de su cuerpo, como los que usan los ricos cuando hacen gimnasia.

Hora 5:
La fiebre le ha subido a unos 40 grados, las convulsiones han aumentado de intensidad. Lázaro presenta síntomas de alucinaciones, ha vomitado copiosamente unas cuatro veces, la ultima de ellas líquido biliar en su totalidad.

Hora 8: Entumecimiento de las extremidades y del área infectada, la fiebre aumenta a 50 grados, Lázaro tiene problemas de coordinación, ha caído al suelo y sigue delirando. Dios, no creo que pueda seguir con esto… pero debo hacerlo, por él. Por la ciencia. Por el mundo.

Hora 11: Parálisis corporal, Lázaro está muy debilitado, su rostro parece estar reposado pero sufriendo, los latidos de su corazón se han ido ralentizando.

Hora 16: Ha cerrado los ojos y parece estar en un estado de coma. En este instante es cuando mucha gente inexperta cae en sus garras, piensan que ya están muertos y no es así. Volverá.

Hora 20: Paro del corazón, actividad cerebral totalmente nula. Diagnosticada su muerte clínica, descansa en paz amigo.

Hora 23: Reanimación. Lázaro se ha levantado y rápidamente se ha lanzado hacia la puerta, empezando a aporrearla.

No sé si ha sabido encontrar donde está porque me ha olido o presentido de alguna manera, o es que aún guarda algún recuerdo. Eso ultimo es una opción muy romántica, pero altamente improbable. La actividad cerebral ha sido dominada por el virus, y durante estas horas que ha estado con falta de riego sanguíneo ha dañado el cerebro. De ahí viene la naturaleza visual del zombie, alguien que no coordina sus movimientos ni piensa, simplemente gruñe y actúa violentamente en presencia de no-infectados.

Anotaciones relacionadas:

Orígenes 2 – Virus zombie (Parte 1)

Orígenes 2 – Virus zombie (Parte 1)

Lo hemos visto en películas como Resident Evil y 28 dias después, por citar unas cuantas, en las que nos aparece un laboratorio como el orígen del virus. En cualquier caso, ya sea verdad o mentira, vamos a dedicar unos minutos a analizar este posible virus.

Contagioso: Se contagia a través de la sangre, distribuyéndose rápidamente a través del cuerpo del infectado hasta llegar a sus órganos vitales y extenderse a su sistema nervioso. Un modo fácil de contagiarse es grácias a heridas que entren en contacto con la sangre de un infectado, o a partir de mordeduras de un infectado, entrando en contacto saliva con la sangre. Si se diese el caso remoto de que alguien mantuviese relaciones sexuales con un infectado, seguramente se daría el contagio.

Rápido: El virus se distribuye por el cuerpo a través de los vasos sanguíneos, pero ataca directamente al sistema nervioso del individuo. Esto hace que éste pase a estar bajo el control total del virus. El infectado deja de sentir dolor, lo que le permite seguir aunque se le arranque un brazo o una pierna como si nada.

Este virus unicamente puede contagiar a los seres vivos. No podemos hablar de ningun virus que afectando a un cementerio, hace que los muertos se levanten al más puro estilo Thriller (por mucho que a muchos románticos nos guste esa idea). Es, por tanto, un contagio de una enfermedad. Una enfermedad que causa la muerte.

Puede darse el caso de que alguien sufra un ataque mortal por parte de un contagiado, llevandose a termino la muerte del primero. Si es lo bastante lenta, el virus puede reproducirse en ese cuerpo, levantándolo como si resucitase. Si el cuerpo tiene lesiones que hacen que el contagio no pueda ser total, se queda en el cuerpo como un cuerpo portador, pudiendo contagiarse de él animales carroñeros.

De momento no se ha dado el caso de ver a buitres, hienas ni muchos perros zombies, pero quien sabe que tipo de engendros puede habitar en las alcantarillas de la ciudad?

En la próxima entrega analizaremos con detalle las fases que forman la “zombificación”.

Orígenes 1 – Vudú (Parte 2)

Imagináos un ritual de este estilo tal y como se hacían antiguamente. Una hoguera, el bokor oficiando una ceremónia iluminado por las llamas, gente alrededor en silencio, expectantes y temerosos.


El bokor realiza bailes rituales alrededor del fuego acompañado de tambores. Los rituales suelen ser diferentes, pero casi siempre se usan tres tambores de diferentes tamaños que, evidentemente, se tocan de diferente forma. A veces también se acompaña el ritual con una campana metálica y con una maraca que el bokor sostiene, acabando de llenar el ritmo.

El consumo de brebajes preparados con supuestas hierbas alucinógenas acompañados de este ritmo es lo que sumiria al sacerdote y a los presentes en una especie de trance mediente el cual conseguirían comunicarse con los espíritus.

Normalmente el futuro zombie se hallaba presente en el ritual. Entonces el bokor basaría sus gestos y ritos haca él, haciendo que éste cayera muerto. Al cabo de un par de días, este se levantaba como zombie. Sin voluntad, a las órdenes de su invocador.

Algunas investigaciones han descubierto que por ejemplo, hay un pez en los mares de Japón que en algunas ocasiones aparece por las costas de Haití, que si es preparado y secado adecuadamente se le puede extraer una substáncia que cause que un hombre sea sumido en una catatonia parecida a la muerte. El uso de otra hierba que haría el efecto de antídoto sería el causante de la «vuelta a la vida» de la persona muerta. Esta persona habrá sufrido un daño irreversible en el cerebro a causa de la falta de oxigenación, lo que explicaría esa falta de capacidades mentales.

Está claro que el conocimiento de medicinas de ese tipo fue llevado a las Américas por esclavos que conocían bien la magia de su tierra natal. En 1789, un comité del gobierno británico se enteró de que los hechiceros esclavos impresionaban a los extraños con sus poderes mágicos mostrándoles un negro aparentemente muerto que, gracias a su arte, pronto se recuperaba. Una clara demostración de poder.

El escritor inglés M. G. Lewis -autor de El monje-, fue testigo del procedimiento hace un siglo y medio:

El hechicero espolvorea varios polvos sobre la devota víctima, sopla sobre él y danza a su alrededor, la obliga a beber un licor preparado para la ocasión y, finalmente, el hechicero y su ayudante la cogen y la hacen girar rápidamente una y otra vez hasta que pierde el sentido y cae al suelo, con la apariencia -según creen los espectadores- de un perfecto cadáver. El jefe… profiere entonces fuertes chillidos, sale corriendo de la casa con gestos frenéticos y se oculta en un bosque de las cercanías. Al cabo de dos o tres horas retorna con un gran manojo de hierbas, algunas de las cuales exprime, dejando caer el jugo en la boca del muerto; con otras unge sus ojos y tiñe la punta de sus dedos, acompañando la ceremonia con una gran variedad de acciones grotescas y entonando todo el rato algo que está entre el cántico y el aullido… Pasa un tiempo considerable antes de que el efecto deseado se produzca pero, finalmente, el cadáver gradualmente recobra la animación y se levanta del suelo…

Otra anécdota curiosa es la que le contaron al antropólogo británico Francis Huxley.

Se encontró a un zombie vagando por las calles de un pueblo. Fue conducido a la comisaría de policía, pero la policía, prudentemente, prefirió no hacer nada y lo dejó de pie en la puerta. Al cabo de unas horas le dieron a beber un poco de agua salada, para restaurar aunque fuera parcialmente sus funciones mentales. El zombie dijo tartamudeando un nombre que alguien reconoció como el de una mujer que vivía en el pueblo. La fueron a buscar e identificó al zombie como su sobrino, que había muerto y había sido enterrado en 1955. El sacerdote católico se enteró de lo ocurrido, entrevistó al zombie y averiguó el nombre del bokor que lo había embrujado. El sacerdote dijo su nombre a la policía que, muy alarmada, se limitó a enviar un mensaje al bokor, ofreciendo devolverle a su zombie perdido. Dos días después el zombie fue hallado asesinado; el bokor fue detenido, pero posteriormente la policía le puso en libertad.

Claramente podriamos deducir lo ocurrido. El bokor lo envenenó 4 años antes para así tener un zombie (tambien podriamos llamarlo esclavo) a su servício, pero que un dia fue descubierto por las autoridades. Seguramente algun recuerdo debía quedar en su memoria, como el nombre de su tía. Finalmente, la manera de curarse en salud era matando (ahora de verdad) al zombie.

Me gustaría terminar este artículo destacando una série de paralelismos. Ahora mismo la situación política de Haití es muy convulsa, y los EEUU están enviando soldados hacia esa zona para «asegurarse de que se mantiene el orden y la democrácia en unas nuevas elecciones». Ya sabemos que nuestros bienintencionados amigos americanos no hacen obras de caridad. Si opr ejemplo, buscan el petróleo en Oriente Medio… que han ido a buscar a Haití? No estarán buscando algun tipo de conocimiento prohibido? Soldados zombies? El tiempo lo dirá…

Ver también Orígenes 1 – Vudú (parte 1)

Enlaces:

«Papa Doc» y los zombies
Los zombies y el vudú
Diccionario vudú